Si no eres dentista posiblemente no entiendas que sólo un profesional de la odontología como Dios manda, es una persona perteneciente a una casta de sobresalientes especialistas de la medicina, bendecida por el don de la respetabilidad, laboriosidad y gusto exquisito por la decoración, la tecnología, la modernidad y el lujo. Y no son pocos los miembros de este honorable colectivo los que disfrutan de su posición conduciendo deportivos, realizando viajes exóticos a destinos turísticos remotos e inimaginables y por supuesto codeándose con la creme de la crème de los profesionales a los que contratan para satisfacer sus gustos arquitectónicos o de ingeniería. Un dentista siempre pide más. Y este fue el caso de Sten Stenbeck, un dentista sueco apasionado de la navegación y la innovación técnica.

En el año 1941, en plena Segunda Guerra mundial, Suecia se mantuvo al margen de conflicto manteniendo una posición neutral, lo que no impidió que hubiera escasez de todo tipo de suministros y materiales. La necesidad de aprovechar al máximo los recursos disponibles y maximizar la eficiencia fueronn factores que ayudaron a impulsar la ingeniería y la creatividad en la pujante industria naval.
En este contexto nuestro dentista Herr Stenbeck decidió que quería ser el armador de un velero que combinase comodidad, eficiencia y seguridad. Con esas premisas encargó el diseño del que sería su barco al diseñador Jac M. Iversen, un reconocido arquitecto naval quien dibujó una revolucionaria propuesta que enstusiamó a Stenbeck. Se encargó la construcción de aquella pieza única y experimental a Linus Janson, quien dirigió la construcción del «Stenbecksbåten» – el barco de Stenbeck, conocido como «Tesla»- en su astillero Östhammars båtvarv.

Los navegantes son conservadores y eso es suficiente para que a la mayoría les resulte difícil tolerar el aspecto único de mi nuevo barco. Yo mismo estoy completamente libre de tales inhibiciones, y por mi parte, disfruto de la elegante máquina a vela fusiforme que conseguí
Sten Stenbeck
El barco se arboló con el revolucionario aparejo Ljungström, una invención reciente en la época . Fue el propio Fredrik Ljungström, el ingeniero inventor de este singular tipo de aparejo, quien revisó el diseño de la arboladura para el barco, pero no es considerado un «verdadero» Ljungström-båt, ya que Ljungström era muy cuidadoso con el uso de su nombre y su influencia directa en los proyectos. Era conocido por su meticulosidad y tan sólo intervenía en proyectos que consideraba dignos de su nombre, lo cual nos puede llevar a pensar que el «Stenbecksbåten» no gozaba de buena prensa entre los expertos de la época.

También existía un motor más grande, el B 23, que se fabricó en menor cantidad. Se produjo durante la década de 1940.
Arquímedes comenzó la producción de su famoso motor de dos cilindros opuestos, el «Balans-motorn», en 1912. Esta construcción era buena y eficiente, y Arquímedes se hizo muy conocido y se vendió en muchos países. El primer motor fue el littera BS (Balans) de 2,5 Hp. La primera serie tenía encendido por batería, pero pronto fue reemplazada por un magneto de volante de fabricación propia. En 1914 llegó el motor más potente, el BSII, con 500 cc y 5 Hp. En 1914 se celebró la «Exposición Báltica» en Malmö, Suecia, y los reyes de Suecia y Dinamarca lo probaron con un paseo en barco por el lago Pildammarna. Nada menos que 148.000 otros visitantes de la exposición hicieron lo mismo. Hasta la Segunda Guerra Mundial, Arquímedes fabricaba aproximadamente 2.000 motores fueraborda al año. La empresa fue vendida en 1941 a AB Electrolux en Estocolmo. Electrolux también compró la producción de motores fueraborda de Penta en 1944. Electrolux comenzó continuando la producción, en la fábrica de Arquímedes, de los famosos Arquímedes B-22 y Penta U-21, posteriormente modernizados al U-21S. Se fabricaron nuevos motores modernos de Electrolux en las series AB y PB, y mantuvieron los nombres de Arquímedes y Penta durante muchos años.
El «Tesla / Stenbecksbåten» fue descrito en la prensa como «dos habitaciones y una cocina con balcón«, como referencia a su habitabilidad y confort, algo poco común en veleros de ese tamaño en los años 40. Se había instalado un motor fueraborda Archimedes B22 de 12 hp en un tambor hermético en el interior del barco, lo que permitía su operación incluso en condiciones difíciles, un detalle pensado para la seguridad y la autonomía en el Báltico. Ningún detalle se había dejado al azar.

Una de sus características más distintivas es que tiene una sección transversal ovalada a lo largo de toda su eslora. lo que le da una apariencia poco convencional en el agua, descrita humorísticamente como un «perrito caliente flotante«.
Debido a esta forma de huso redondeada, el barco sacrificaba la posibilidad de tener una cubierta sobre la que caminar a cambio d egozar de una gran habitabilidad. aljaba fin y al cabo el aparejo Ljungström se manejaba con cabos y cadenas desde una bañera situada a proa, por delante del mástil rotatorio. Incluso las dos anclas de tipo «skålankare» (anclas de cuchara/cazo) se operaban desde el interior.

En el anuario del Kryssarklubben (Club de Cruceros de Suecia ) de 1941, se hablaba del «Stenbecksbåten» en estos términos: «(…) aún más experimentación se encuentra en el llamado barco de Stenbeck. Tiene una sección transversal ovalada en toda su eslora y carece de una cubierta propiamente dicha por la que caminar. Cuando el barco está en el agua, parece un pan de hot dog. Este barco lleva un aparejo Ljungström que se maneja con cabos y cadenas desde una bañera situada delante del mástil. Este diseño ofrece un gran espacio bajo cubierta, pero apenas hay posibilidad de permanecer en cubierta durante la navegación.(…)»
Estoy en deuda con Iversen con un gran agradecimiento y admiración por la excelente manera en que convirtió mi sueño en una realidad, y además, en una realidad encantadora y que navega muy bien.
Sten Stenbeck

| Nombre | Tesla / Stenbecksbåten |
| Diseñador | Jac M. Iversen |
| Constructor | Linus Janson (Östhammars båtvarv) |
| Propietario original | Sten Stenbeck |
| Año de construcción | 1941 |
| Eslora | 13,75 m |
| Manga | 2,60 m |
| Calado | 1,80 m |
| Desplazamiento | 5,4 ton |
| Superficie vélica | 2 x 50 m² |
| Motor | Archimedes B22, 12 hp |
| Materiales | Caoba, pino de Oregon y teka |
| Altura libre interior | 181-190 cm |
| Estado actual (2025) | Necesita restauración |

Durante los años 70 y 80, el barco fue propiedad de Lennart Johnson, quien lo mantuvo en buen estado de conservación y navegando. Más tarde se lo vendería a alguien identificado como Herr Christer, quien lo conservó hasta al menos 2012. En ese período de tiempo, el Stenbecksbåten se inundó y sufrió serios daños. Desde entonces, abandonado, en un estado lamentable de destrucción, espera a tener un nuevo propietario y a ser restaurado, o más bien, rehecho.

El «Stenbecksbåten» es un ejemplo de la mentalidad innovadora sueca de los años 30 y 40, una época en la que la arquitectura naval buscaba soluciones prácticas y eficientes y nuevos estándares de seguridad y confort. El encargo de Sten Stenbeck de un barco tan avanzado tecnológicamente refleja el interés de la sociedad sueca por la tecnología y la navegación recreativa durante ese período.. La participación de figuras como Jac M. Iversen y la revisión de Fredrik Ljungström aportan un valor histórico adicional, ya que ambos son referentes en la historia naval sueca, especialmente en el ámbito de los diseños experimentales y los veleros de alto rendimiento.
Gracias a los dentistas y sus caprichos. Todo es poco cuando ya no duele cuando me arreglan una caries.
Jac M. Iversen

Jac M. Iversen (1884-1974) fue un destacado diseñador y constructor de barcos noruego-sueco cuya carrera dejó una huella significativa en la náutica escandinava. Nacido el 25 de noviembre de 1884 en Stord, Noruega, Iversen mostró desde joven un interés por la carpintería y la construcción naval. A los 18 años, en 1902, emigró a Estados Unidos, donde se formó como carpintero naval en diversos astilleros, adquiriendo habilidades técnicas que serían la base de su futuro éxito. Regresó a Noruega en 1906 y, un año después, fundó su propio astillero en Son, cerca de Oslo, a la edad de 23 años. Este astillero, conocido como Jac Iversen Skibsbyggeri, operó con éxito hasta 1926, produciendo una amplia variedad de embarcaciones, desde botes de pesca hasta yates de recreo.
Durante su etapa en Noruega, Iversen se destacó no solo por su trabajo en el astillero, sino también por su compromiso con la comunidad náutica. En 1919, fue uno de los fundadores y el primer presidente del club náutico Soon Seilforening, una institución que promovió la navegación y las regatas en la región. Sin embargo, la crisis económica mundial de finales de los años 20 golpeó duramente la industria naval, y en 1926, Iversen se vio obligado a cerrar su astillero en Son.

Constructor: Soon Slip & Baatbyggeri, Noruega. Fecha: 1919. Eslora total: 39 pies 0 pulgadas / 11,89 metros. Eslora de cubierta: 39 pies 0 pulgadas / 11,89 metros. Eslora de flotación: 32 pies 0 pulgadas / 9,75 metros. Manga: 7 pies 6 pulgadas / 2,29 metros. Calado: 5 pies 3 pulgadas / 1,6 metros. Desplazamiento: 7,7 toneladas. Construcción: Tablazón a tope de pino escandinavo sobre roble
En busca de nuevas oportunidades, Iversen se trasladó a Gotemburgo, Suecia, donde trabajó brevemente antes de establecerse en Estocolmo. Allí colaboró con el reconocido constructor naval Carl Plym, perfeccionando su conocimiento del diseño de yates de lujo. En 1931, fundó Iversen Yacht AB en Estocolmo, una empresa que se convirtió en sinónimo de calidad y elegancia en la construcción naval. Bajo esta marca, Iversen diseñó y supervisó la construcción de más de 700 embarcaciones, incluyendo yates a motor y vela, cruceros costeros y, durante la Segunda Guerra Mundial, minas suecas tipo M para la armada. Sus diseños eran admirados por su combinación de funcionalidad, estética y durabilidad, adaptados a las exigentes condiciones del mar Báltico y el Atlántico Norte.

Iversen era conocido por su meticulosidad y su enfoque artesanal, trabajando estrechamente con sus clientes para personalizar cada embarcación. Sus yates, muchos de los cuales aún navegan hoy, son considerados piezas de patrimonio marítimo en Escandinavia. Además de su trabajo práctico, Iversen dejó un legado documental impresionante: el Museo Marítimo Sueco conserva unos 3,600 dibujos técnicos y planos de su autoría, que reflejan su prolífica carrera y su evolución como diseñador.
Apasionado del mar y defensor de la navegación como forma de vida, su influencia se extendió más allá de sus barcos, inspirando a generaciones de constructores y navegantes. Falleció en 1974 en Estocolmo, a los 89 años, dejando tras de sí un legado que perdura en la náutica escandinava. Su trabajo sigue siendo estudiado y admirado por historiadores marítimos y entusiastas de la navegación, y varios de sus yates restaurados son exhibidos en museos y regatas clásicas.

Deja un comentario