Como aniquilar una playa. La destrucción de las dunas de Gaifar y de Playa américa. Una propuesta de redención.

El Krabbe, como buen barco de pabellón polaco, sabe que el mejor lugar donde se puede residir es el sur de las rías Baixas, en Pontevedra, GZ, España. y especialmente la Bahía de Baiona. Al Krabbe y a sus tripulantes les gusta, de vez en cuando, navegar siguiendo la línea de la costa marcada por Playa América, disfrutando con lentitud y parsimonia del paisaje y de la observación de la actividad de los veraneantes apiñados en las zonas secas del arenal. A mí la imagen me resulta en ocasiones, supongo que como a muchos que como yo conocimos el lugar hace 50 años, un doloroso ataque de nostalgia. La playa era mucho más ancha, el arenal más extenso, había menos edificios, menos tráfico y una atmósfera de veraneo sereno que poco a poco se fue transformando en un bullicio incesante.

Praia América vista desde la cubierta del fabuloso SY Krabbe
Praia América vista desde la cubierta del fabuloso SY Krabbe en agosto de 2025 (Foto: Krabbe)

De Area Loura a Praia América: origen y transformación urbana

El arenal que hoy conocemos como Praia América se llamaba originalmente Praia de Area Loura o Playa de Lourido por el color dorado de sus arenas y porque formaba parte de un sistema dunar natural en la ría de Vigo. En 1927, el empresario Manuel Lemos1 —un emigrante que había hecho fortuna en Argentina— decidió rebautizar el arenal con un nombre más comercial (Playa América) y promoverlo como destino turístico de alto nivel, comparándolo con lugares como la Costa Azul. Su proyecto incluía chalés residenciales, un centro social (el Pabellón Bleu), un hotel y una avenida marítima junto al arenal, con la idea de convertirlo en “la Niza gallega”.

Foto aérea de Panxón, Nigrán, y las dunas de Gaifar en los años 30
Foto aérea de Panxón, Nigrán, y las dunas de Gaifar en los años 20-30: esta imagen, restaurada a partir de una foto encontrada en internet y firmada por J. D. Blein, muestra la enorme extensión de dunas que fueron vaciadas, allanadas, urbanizadas y destruidas en menos de 50 años. Hoy, los conocedores de la zona, reconocerán algunas de las construcciones que aún permanecen con su aspecto original, la ubicación del polideportivo, el parque infantil, la escuela, el cementerio parroquial, el centro de salud y las pistas de tenis. Un alto precio, la destrucción del entorno natural, sin mencionar la fealdad y la densidad de la predominantemente aberrante construcción.
Imagen aérea de Panxón, Nigrán, y las dunas de Gaifar en 2025:
Imagen aérea de Panxón, Nigrán, y las dunas de Gaifar en 2025: esta imagen, capturada de Google Earth, muestra una perspectiva aproximadamente igual a la imagen anterior de finales de los años 20-30 del siglo XX. Aquí se aprecia el nivel de alegre destrucción sistemática del lugar. No es una destrucción deliberada. Es una transformación paulatina e implacable que no se supo paralizar (o no se quiso) y que no se proyectó con un mínimo sentido de armonía, conexión con el entrono o prudencia previsora, pues cada verano la avcalancha de turistas y veraneantes al no disponer de un buen sistema de transporte público, inundan todos y cada uno de los pocos rincones del desaparecido pueblo, con coches y vehículos varios.

La urbanización que comenzó en los años 20 y se aceleró en las décadas siguientes incorporó infraestructuras y edificaciones directamente sobre el sistema dunar, algo que en su origen era prácticamente inexistente. Las primeras construcciones (chalés, pabellones, paseos) se asentaron sobre lo que eran dunas móviles, sin respetar la dinámica natural de sedimentación y movilidad de esos sistemas, algo que en la época no se tenía en cuenta ni se estudiaba. No había estudios de impacto medioambiental.

Nigrán, Panxón, las dunas de Gaifar en 1930
Nigrán, Panxón, las dunas de Gaifar en 1930: esta foto tomada aproximadamente en 1930, está tomada desde los alto de las desaparecidas dunas, hoy convertidas en una urbanización, pistas de tenis, un aberrante polidepotivo y un centro de salud. Hacia el sur, el promontorio tras el que se encuentra la desembocadura del río Miñor, Monte Lourido, hoy casi totalmente urbanizado. (Coloreada por Krabbetheyacht)
Circa 1930 Panxón. Playa América. En primer plano se aprecia una red extendida sobre la arena. En esa época aún trabajaban las rederas en la playa. Al fondo Montelourido (Foto: L. Roisin. Coloreada por Krabbetheyacht)

Durante los años 60 y 70, la urbanización tomó ritmo con más viviendas y servicios turísticos en primera línea, lo que llevó a la pérdida de gran parte de las dunas originales y a la transformación del borde costero natural en un frente urbano. Esta expansión urbana acabó “fijando” dunas que antes se movían con los vientos y el oleaje, y eliminó gran parte de la interacción entre playa y duna que tenía lugar en un sistema sano.

Foto aérea de Playa América en 1965: en esta imagen, en la parte superior, alnorte, se parecian en la distancia las dunas antes de que se hubiera retirado la arena para allanarlas y convertirlas en solares. La anchura de toda la extensión de la playa es notablemente superior a la de la actualidad. De la carretera hacia la arena aún se aprecia la vegetación de cardos y hierbas autóctonas que crecían en la parte superior de la duna, hoy convertida en aceras y aparcamiento de coches y autocaravanas, aniqulando el flujo de arena y provocando la desaparición de las dunas y la playa.

Durante este boom urbanístico desordenado, las dunas no desaparecieron por causas naturales, sino que fueron tratadas como una simple cantera de materiales: A pesar de existir normas urbanísticas, el incumplimiento de los plazos en las dotaciones permitió que los promotores construyeran sin una visión de conjunto ni respeto por la dinámica costera. Los camiones entraban vacíos y salían repletos de arena para consolidar terrenos en los que levantar nuevas edificaciones. Una vez eliminada la protección natural de la arena, los terrenos se subastaron para la construcción.

Foto aérea de Playa América tomada en 1970
Foto aérea de Playa América tomada en 1970: la imagen muestra el estado de la playa en 1970. La imagen está tomada desde el sur. Hacia el norte, al este de la imagen, se aprecia como tan sólo estaba construído parte del paseo y aún se aprecia una amplia extensión de arena donde anteriormente hubo enromes dunas móviles. Pronto aquella zona se convertiría en la urbanización que hoy ocupa aquel lugar. Ya empezaba a convertirse la parte alta de la playa y las dunas, en toda su longitud, en un aparcamiento que invadía la zona alta de la playa, duna en la que entonces nacían cardos y plantas propias de los arenales, que poco a poco fueron desapareciendo bajo el peso de los coches y las aceras.

La urbanización de Praia América no solo cambió la forma del paisaje, sino también la dinámica sedimentaria y ecológica. Se perdieron las dunas al destruir sus sistema dinámico al abrir calles, construir muros y romper sus sistema de equilibrio. La mayor parte del sistema dunar original fue alterado o removido por obras, paseos marítimos, edificaciones y ocupación del borde de la playa y como consecuencia, la interacción natural entre viento, arena y vegetación —que permite el crecimiento y mantenimiento de dunas— se redujo o desapareció en amplias zonas.

Una vista de 1974 tomada desde la zona del cementerio de Panxón
Una vista de 1974 tomada desde la zona del cementerio de Panxón, conocida como Area Alta (Arena alta) en la que, al a izquierda de la imagen, ya se aprecia como se se han abierto calles y retirado toneladas de arena de las dunas que dan nombre al lugar (Gaifar). A la izquierda de la intersección de calles, en la explanada de arena, hoy se alza un pabellón polideportivo de ladrillo caravista y techo de chapa metálica. No bastaba con destruir la duna, que había que mancillar la memoria del lugar ocn una de las construcciones más feas de la zona. En la foto podemos apreciar casi toda la extensión de la playa que en la fecha de tomar la imagen aún tenía una pendiente pronunciada y una duna, en todo su recorrido, viva, algo que hoy ha desaparecido bajo un paseo de cemento y un aparcamiento.

Una duna es el almacén natural de arena depositada por el viento que termiará regresando en un bucle continua a la playa, y de ahí, de nuevo a la duna. Al eliminar el almacén de arena dunar y su capacidad de movilizar sedimento hacia la playa, el sistema costero pierde resiliencia ante temporales y subidas del nivel del mar. Estas dunas, en su estado natural, hubieran ayudado a disipar la energía del oleaje, a acumular arena y a mitigar la erosión de la playa a lo largo del tiempo. Su reducción coloca al arenal en una situación más vulnerable.

foto aérea tomada aproximadamente en 2000
En esta foto aérea tomada aproximadamente en 2000, se puede apreciar como la franja de arena de la playa de Panxón se ha reducido notablemente respecto a décadas anteriores debido a la acción del viento y el mar al toparse con el obstáculo que significa el muro del paseo marítimo. No hay ni rastro de las dunas y se constata que la presión urbana y la densidad de la construcción son, por ser amables, aberrantes.

La urbanización también ha modificado flujos de sedimento y procesos costeros, al introducir pavimentos, muros y superficies impermeables que impiden la acumulación natural y el transporte de arena alterando la acumulación natural de sedimentos y la dinámica litoral del viento y la acción del mar y las mareas.

940-1950 Panxón San Xoan Gaifar
1940-1950 Panxón San Xoan Gaifar. En el margen izquierdo de la imagen se aprecia el muro construido en la década de los 30 sobre el que edificaron los primeros chalets y viviendas de veraneo. (Foto coloreda por Krabbetheyacht)

Con frecuencia se culpa al espigón del muelle y al paseo marítimo de la pérdida de las dunas. Los datos indican que, para cuando estas obras comenzaron, el sistema dunar ya era prácticamente historia. Iniciado bajo el mandato del alcalde D. Modesto Valverde, el espigón del muelle de Panxón construido entre 1979-1987, buscaba ganar abrigo para el puerto, pero terminó de alterar la deriva de los sedimentos. Pero esa no fue la causa del destrozo mediambiental.

El comienzo del fin de las dunas: el gran temporal de 1941

Entre el 15 y el 16 de febrero de 1941, un fortísimo temporal2, un huracán, al que hoy llamaríamos una ciclogénesis explosiva, azotó con brutal fuerza las costa de Pontevedra y del norte de Portugal. Se combinaron vientos huracanados con mareas vivas muy altas.

Chalets dañados tras el temporal de 1941
Los chalets y casas de veraneo se habían construido directamente sobre el sistema dunar, sin una cimentación profunda en roca y sin una protección rígida fuerte delante, lo que provocó que al derrumbarse el antiguo muro construido sobre la playa, la arena fuera arrastrada por la fuerza de la marea, las cimentaciones afloraron y hubor derrumbamientos y daños cuantiosos.

En aquella época (como has visto en las fotos de 1925 y 1930 que hemos trabajado), los chalets y casas de veraneo de la burguesía viguesa y madrileña se habían construido directamente sobre el sistema dunar, sin una cimentación profunda en roca y sin una protección rígida fuerte delante. El oleaje hizo desaparecer literalmente la playa y la duna frontal. Al desaparecer la arena que las sustentaba, los cimientos de varias edificaciones de primera línea quedaron al aire. El antiguo muro de mampostería que se había construido sobre las dunas de la orilla fue arrasado. El mar entró con violencia provocando el derrumbe de muros, jardines y afectó severamente a las estructuras de varios chalets, que se vinieron abajo o quedaron en ruinas.

La construcción del muro (el actual paseo)

Este suceso fue la causa que provocó la decisión de construir el actual muro de hormigón y piedra. Tras el desastre de 1941, la prioridad en aquella época fue reforzar el límite con la playa y el mar. Recuperar la duna es un concepto ecológico actual que no se contemplaba en aquella época. Se construyó el gran muro de contención y el paseo marítimo elevado para salvar las casas que quedaban y permitir construir más, sacrificando para siempre la dinámica natural de la playa y las dunas que actuaban de defensa flexible.

El Paseo Marítimo finalizado a lo largo de Años 90) entre la segunda etapa de Valverde y el mandato del alcalde D. Avelino Fernández, fue una intervención desafortunada que terminó de rigidizar la costa, el tiro de gracia que impide hoy cualquier posibilidad de recuperación natural, habiendo modificado para siempre cómo la playa interactúa con el mar.

El declive de la playa: nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena

Hoy en día las playas de San Xoán (Panxón) y Praia América siguen siendo arenales muy populares y reconocidos turísticamente, pero con un sistema costero muy alterado: La presión urbanística ha provocado que del sistema dunar original tan sólo queden minúsculos fragmentos de dunas protegidas, sin duda un acto de heroísmo, y que el resto del sistema se haya convertido en espacio urbano o paseos pavimentados, sin la más mínima capacidad dinámica original.

Foto tomada aproximadamente a finales de la década de 1950 desde el muelle pesquero del pueblo de Panxón, en Nigrán Se aprecian edificaciones construidas sobre la arena. Ya hay un daño causado a las dunas que se elevan por detrás de las viviendas. La playa tiene un movimiento natural de arena, a pesar de todo, pues no se ha construido el paseo ni un muro que, sumado a las edificaciones existentes, impida, aún más, el movimiento natural de arena y el intercambio de material sedimentario con la duna. (Coloreada por Krabbetheyacht)
Panxón: Foto tomada entre 2015 y 2020
Foto tomada entre 2015 y 2020 desde aproximadamente el mismo punto que la foto anterior. El paseo y la construcción maciza llevan años impidiendo que el sistema dunar funcione. El muro del paseo ha provocado que el oleaje en las mareas vivas y los inviernos duros, hayan socavado la playa vaciándola. es evidente la desaparición paulatina de la playa por el arrastre del mar. (Ni menciono el asesinato estético perpetrado a lo largo de los años. Basta comparar la foto anterior y esta para hacer acopio de Kleenex® o similar)
Postal Circa 1970-1977 Praia América
En la década de los 70 se publicaban postales turísticas Praia América com esta en la que sin pudor, pues no había conciencia de la preservación de espacios naturales, se mostraba como un logro de la modernidad el haber arrasado las dunas para construir un aparcamiento.

Frente a este deterioro, en las últimas décadas el Concello de Nigrán ha promovido proyectos de recuperación y protección, como la creación de microrreservas naturales que restringen la intervención humana en zonas dunares y permiten su recolonización y estudio científico. Incluso se han incorporado iniciativas de educación ambiental y medidas de conservación para poner en valor el ecosistema dunar que sobrevivió, mostrando imágenes históricas de las dunas de los años 1940 y reflexionando sobre el enorme cambio sufrido.

Esquema básico de un sistema dunar
En un delicado sistema de dunas, tras la zona intermareal y la playa, están las dunas embrionarias o primarias (1), las primeras elevaciones justo detrás de la playa formadas por arena móvil, con poca vegetación. Tras estas se encuentran las dunas blancas o móviles (2) de arena clara cubiertas de barrón (Ammophila arenaria) y cardo marino (Silybum marianum y finalmante se hallan las dunas grises o semifijas (3) de arena más oscura y compacta, de alto valor ecológico.cubiertas de vegetación permanente con musgos, líquenes y herbáceas como siemoprevivas -manzanilla (Helichrysum stoechas, cola de conejo (Lagurus ovatus, y espigadilla de mar (Crucianella maritima.)

Así el reconicimiento de ENIL (Espacio Natural de Interés Local) fue aprobado en el Diario Oficial de Galicia Jueves, 17 de julio de 2014. Estas acciones reflejan un reconocimiento tardío, pero imprescindible, de la importancia de las dunas y de la necesidad de que la gestión costera contemporánea incorpore la conservación de sistemas naturales como elemento clave para la estabilidad del litoral. Estos pequeños espacios están a ambos márgenes del río Muiños, que desemboca en la playa , creando, año tras año, distintos meandros, alfaques y recorridos variables entre la arena de las dunas.

Entendiendo la dinámica de las dunas

No soy ni biólogo, ni geólogo, ni geomorfólogo ni dispongo de ningún tipo de títulación que pueda acreditar ningún tipo de conocimiento técnico o científico con el que pueda defender desde una autoridad certificada una explicación tan básica como lógica basada en la mera observación y el sentido común. Como el sentido común no es ninguna garantía de exactitud, he recurrido a la búsqueda de documentación autorizada que, resumida, sirva para exponer aquello que ya intuía hace años y que ahora confirmo y expongo con toda la sencillez de que soy capaz. Vamos a entender como un muro, un paseo, una carretera… son obstáculos que destruyen sistemas complejos en equilibrio.

El equilibrio natural: la duna como sistema de ahorro dinámico

La duna funciona como un almacén de arena en un sistema sano
La duna funciona como un almacén de arena en un sistema sano:La pendiente de la playa es suave y curva. El viento empuja arena seca desde la orilla hacia la duna. La vegetación atrapa esta arena y hace crecer la duna. En calma, las olas depositan arena en la orilla. La duna es una reserva de arena. La duna es flexible; guarda arena para cuando haga falta.

En un litoral natural, no alterado, la playa y la duna forman un sistema sedimentario único, en permanente intercambio de arena. No son elementos independientes, sino partes de un mismo mecanismo de autorregulación. La pendiente suave de la playa es clave: permite que las olas disipen su energía gradualmente, reduciendo la capacidad erosiva del oleaje. En situaciones de calma, el oleaje deposita arena en la zona intermareal, ensanchando la playa seca. El viento, por su parte, transporta la arena seca hacia el interior. La vegetación dunar actúa como un filtro natural: reduce la velocidad del viento, hace que la arena caiga y se acumule, y estabiliza la duna con sus raíces. De este modo, la duna crece de forma lenta pero constante.

Cuando llegan temporales, parte de esa arena almacenada se libera hacia la playa. Lejos de ser un fallo, esta erosión puntual es una función esencial del sistema. Tras el episodio energético, el ciclo se invierte y la arena vuelve progresivamente a su lugar. La duna funciona como una infraestructura natural flexible, capaz de absorber impactos y recuperarse sin colapsar.

La intervención humana: el cerrojo que bloquea el sistema

Duna con intervención humana: el cerrojo
La construcción rígida sobre la duna rompe la conexión entre la duna, el almacén de arena, y la playa. Se ha construido un muro de hormigón, un paseo marítimo o una carretera asfaltada justo encima de la duna primaria. El muro corta físicamente la conexión entre la duna y la playa. El viento ya no puede llevar arena a la duna (choca con el muro) y la duna ya no puede devolver arena a la playa. Se produce una rigidización de la costa. Hemos desconectado la duna de la playa.

La construcción de infraestructuras rígidas sobre la duna primaria introduce una ruptura estructural en el sistema litoral. Al colocar un muro, un paseo marítimo o una carretera se producen una serie consecuencias que producen un efecto dominó. Se elimina el espacio de movilidad natural de la duna, se interrumpe el transporte eólico de arena desde la playa y se impide el retorno de sedimentos desde la duna hacia la orilla. El sistema, que antes era dinámico, pasa a ser estático por imposición. La duna queda fijada artificialmente, pero pierde su función activa. La playa, por su parte, queda privada de su principal fuente de sedimento de emergencia. Este tipo de intervención actúa como un cerrojo costero al bloquear los flujos dinámicos que mantenían el equilibrio. El problema no es la presencia del mar, sino la rigidez introducida en un sistema que necesita moverse.

La tormenta y el efecto espejo: cuando la energía no tiene salida

La Tormenta y el Efecto Espejo (El Problema)
La Tormenta y el efecto Eespejo. El muro es destructivo durante un temporal. A la izquierda:en una playa natural, la ola golpea la duna de arena. Esta se erosiona un poco (sacrificio), absorbe el golpe (esponja) y la arena cae a la orilla, frenando la siguiente ola. A la derecha:La ola golpea el hormigón. La energía de la ola no se absorbe, rebota con violencia hacia atrás. Ese agua que rebota con fuerza excava la arena justo a los pies del muro. El muro duplica la energía de la ola hacia el suelo, cavando un agujero cada vez mayor.
El oleaje golpea el paseo de Panxón
En este lluvioso y tormentoso mes de febrero de 2026, el mar no s ha recordado que reclama insistentemente el lugar que le corresponde y como al desaparecer la arena que durante miles de años amortiguaba lla fuerza del mar no hay obra pública, ni hormigón suficiente que pueda imponerse a la acción de la naturaleza. (© Faro de Vigo – José Lores)

Durante un temporal, la diferencia entre un sistema natural y uno rigidizado se amplifica de forma dramática. En una costa natural, la duna de arena se deforma, cede material. y absorbe parte de la energía del oleaje. Este comportamiento blando reduce la fuerza de las olas siguientes y protege el perfil de la playa. En cambio, un muro actúa como una superficie reflectante. La ola no pierde energía al impactar; simplemente cambia de dirección. Esta reflexión concentra la energía en la base de la estructura y en el fondo inmediato. El resultado es la socavación acelerada: el sedimento es arrancado justo donde la estabilidad es más crítica. Cuanto más vertical y rígida es la estructura, más intenso es este efecto. El muro no elimina la energía del mar: la devuelve amplificada hacia el sistema.

El aplanamiento del perfil y la pérdida irreversible de arena

El Aplanamiento y la Huida al Fondo (El Proceso de Desaparición
Debido al rebote en el muro, se genera una corriente fuerte que arrastra la arena «excavada» hacia mar adentro (hacia lo profundo).
La playa, que antes tenía pendiente suave, ahora es plana y profunda. La arena cruza la «profundidad de cierre» (una línea punteada imaginaria). Una vez que pasa esa línea hacia el fondo, las olas normales ya no tienen fuerza para traerla de vuelta. Hay un transporte Irreversible de arena. La arena no se queda en la orilla, es arrastrada al interior del mar.

La arena excavada por la socavación no se deposita de nuevo en la playa. La reflexión del oleaje genera una corriente de retorno intensa, dirigida mar adentro, que transporta el sedimento hacia aguas más profundas. Este proceso provoca dos efectos encadenados. En primer lugar, produce un aplanamiento del perfil de la playa La pendiente suave desaparece. La playa se vuelve más profunda desde la misma orilla, lo que permite que las olas rompan con mayor energía cada vez más cerca del muro. Y en segundo lugar un Cruce de la profundidad de cierre Una vez que la arena supera cierta profundidad, el oleaje ordinario ya no puede movilizarla de vuelta. El sedimento queda fuera del sistema litoral activo. Este punto es crucial: no se trata de una redistribución, sino de una pérdida definitiva de material. La playa no se erosiona: se vacía.

5. El resultado final: una costa sin playa y con infraestructuras frágiles

El resultado Final (La playa inexistente)
El agua llega directamente hasta el muro incluso con marea normal. No hay espacio para poner la toalla. Los cimientos del muro están expuestos o agrietados porque la arena que lo sostenía debajo ha desaparecido. La duna detrás del muro está intacta pero «muerta». es inútil pues no paorta arena a la playa, que ha desaparecido.
Obras de consolidación de la destrucción de la playa de Panxó
Según la web del MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el reto Demográfico) en 2014, en lo que ellos denominan «Rehabilitación del paseo marítimo: Levantamiento y reconstrucción del muro del paseo en su situación actual incrementando la profundidad de cimentación» se fulminaron 604.833,53 € y tan sólo sirvió para consolidar la progresiva desaparición de la playa y constatar que la lucha contra el mar está perdida. Nota: en mi infancia (y en el momento de escribir esta reflexión tengo 55 años) ese muro era un par de cabezas más alto que yo, que, por entonces medía 123 centímetros (mi altura actual es de 164 Cm). La foto constata el efecto constante de socavación. La arena que antaño subía en pendiente hasta el nivel de las casas ha desaparecido extendida a lo largo del fondo de la bahía de Playa América.

Tras repetidos temporales, el sistema entra en una fase de colapso funcional. En condiciones normales de mar el agua alcanza el muro sin necesidad de grandes mareas. La playa seca desaparece por completo. Así el uso recreativo y ecológico del litoral se pierde y la infraestructura construida queda ahora en riesgo pues los cimientos quedan al descubierto. Comienzan a aparecer grietas y fallos estructurales. Se requieren costosas obras de emergencia o aportes artificiales de arena, que rara vez resuelven el problema de fondo. Mientras tanto, la duna situada detrás del muro permanece intacta, pero desconectada y muerta, incapaz de interactuar con el sistema costero. El resultado final es una costa más vulnerable, cara de mantener y sin playa.

¿Es recuperable la playa? ¿Lo son las dunas?

Tras haberle dado unas cuantas vueltas ya he llegado yo solito a la conclusión de que la demolición de los chalets y los edificios es inviable. Los propietarios de esas viviendas no son los responsables de las catastróficas consecuencias observadas cincuenta o sesenta años después. Harina de otro costal es la responsabilidad política de antaño.

Así pues, sin miedo, emulando a cualquiera de los hermanos Garzón, pudiendo pasar a formar parte de la paradoja Garzón, pero con algo de humildad, como mero observador y aplicando el principio de la Navaja de Ockham, eliminando complejos y eruditos análisis, he pensado .supongo que no soy el primero, pero sí el más imprudente que lo propone- que puede ser una buena idea para recuperar las dunas perdidas por haber construido un muro y una ciudad, el hacer un relleno de arena que avance desde el muro hacia el mar, reproduciendo una duna móvil de considerable altura que permita recuperar el flujo natural del viento y el agua en combinación con la arena.

Entiendo, como profano, que debería ser técnicamente posible. Para la recuperación es imprescindible la vegetación para fijar el sustrato. La plantación de especies nativas propias de las dunas como el barrón, la grama marina, el cardo, la siempreviva… para retener la arena, atrapar nuevos sedimentos transportados por el viento y estabilizar la estructura frente a la erosión por viento y mar.

Propuesta de recuperación de la duna y de lap laya de Panxón
Propuesta de recuperación: A la izquierda estaría el muro existente. Inmediatamente delante de él, comenzaría un gran depósito de arena aportada artificialmente. Este depósito no sería plano, sino que se elevaría formando una loma o duna con una cresta de altura considerable, descendiendo luego en una pendiente suave hacia el mar (a la derecha). Sobre toda la superficie de esta nueva duna de arena se representarían plantas herbáceas con raíces profundas (la vegetación dunar), cubriendo y sujetando el sustrato. Flechas indicarían el flujo del viento depositando arena entre las plantas y el oleaje rompiendo suavemente en la base de la nueva estructura arenosa, protegiendo el muro detrás. Este enfoque busca transformar una defensa costera rígida (el muro) en un sistema más resiliente y natural, recuperando funciones ecológicas y paisajísticas.
Propuesta de recuperación de la playa de Panxón
Propuesta de recuperación, creando una duna delante del muro, avanzado hacia el mar.
Propuesta de recuperación de la playa de Panxón
Propuesta de recuperación: se reduciría el ancho del muro del paseo existente a la mitad. Para recuperar ancho de paseo se instalarían pasarelas de madera que permitan el flujo de aire y arena, de modo que zigzagueen sobre la arena, no lineal, para permitir un mayor flujo de aire. La idea es recuperar arena del fondo de la playa, cuando la marea esté baja, pues la que ha desaparecido se halla extendida entre el paseo y el muelle, elevando una duna que habría que sostener con empalziadas de madera mientras crecen las raíces de la vegetación que debería sostener a la duna incipiente. Debe de tener pendiente tanto hacia el muro como hacia el mar, para que el flujo del aire, predominantemente sur, transporte arena y sedimentos en un proceso circular de recuperación de arena.

El relleno para reconstruir el volumen sedimentario perdido para formar la base de la nueva duna se realizaría avanzando hacia el mar, por delante del actual paseo, alcanzado, la cresta de la duna, una altura si cabe superior a la del paseo. El objetivo es modelar la arena aportada para imitar el perfil de una duna natural, incluyendo una pendiente suave hacia el mar que amortigüe el oleaje. Se busca crear un «cordón dunar» que funcione como reserva de arena.

Este, salvo que los técnicos y los expertos adviertan que es una solemne tontería o un proyecto irrealizable, sería la aspiración más sensata para redimir el pecado cometido por haber permitido y participado por inacción del atentado paisajístico y ecológico perpetrado a lo largo de estos años. Y sería, espero, la fórmula a estudiar para recuperar los arenales desaparecidos de Praia América, Panxón y el resto de las playas en peligro del ayuntamiento, como la Madorra y Patos.

Evidentemente no estoy capacitado para elaborar un pliego técnico, o hacer un estudio medioambiental detallado. Este post es una breve reflexión, un relato resumido de la historia local de un lugar en elq ue entre cardos, cañas, arena y caminos de tierra, pasé mi infancia en bicicleta, chancletas y camisetas sucias. Un ataque de nostalgia y una forma de animar a intentar recuperar una parte de lo perdido.

Espero que los expertos sepan disculpar lo osado e imprudente de mi reflexión y mi propuesta, puede que pueril, pero llena de buena intención, para que sean muchas más la generaciones que puedan disfrutar de las dunas y las playas de mi querido Nigrán.

Panxón, Nigrán: venga vd. a visitarnos

Para quienes no lo conozcáis, Panxón es una encantadora parroquia3 costera situada en el municipio de Nigrán, en la comarca de Val Miñor, dentro de la provincia de Pontevedra (Galicia, España). Forma parte del Concello de Nigrán, junto con otras parroquias como Playa América o Priegue. Se encuentra al sur de las Rías Baixas. Panxón es un pequeño pueblo marinero que ha sabido conservar su esencia pese al desarrollo turístico de la zona. Su identidad se entrelaza con el mar: las barcas, los marineros, las fiestas patronales y la gastronomía basada en el pescado fresco y el marisco forman parte de su vida cotidiana.

Panxón ofrece una combinación perfecta de naturaleza, patrimonio y ambiente costero relajado como las playas de Panxón y playa América, una extensa franja de arena dorada, unida sin interrupción, ideal para pasear, nadar o practicar deportes náuticos. Merece una visita el Templo Votivo del Mar, obra emblemática del arquitecto Antonio Palacios, famosa por su diseño monumental y simbólico que homenajea al mundo marinero gallego. Muy cerca se encuentran las dunas protegidas de Monteferro, con senderos costeros y vistas panorámicas sobre las Islas Cíes. Panxón combina la autenticidad de un pueblo gallego tradicional con la belleza natural de las Rías Baixas, ofreciendo al visitante descanso, paisaje, buen comer y contacto con la cultura marinera local. Es un lugar perfecto tanto para disfrutar de la playa y el mar, como para descubrir la esencia más tranquila y genuina de Galicia.


Notas:

  1. Manuel Lemos fue un emigrante gallego original del Val Miñor, Nigrán, Pontevedra, GZ, empresario exitoso en Argentina donde fundó la bodega La Superiora y desarrolló una red de viñedos y distribución de vinos en Mendoza y San Juan. Regresó a Galicia y se le atribuye la iniciativa de la urbanización de las playas de Playa América y Panxón, incluyendo la construcción de un mercado en A Ramallosa con fondos propios. No ostentó cargo oficial alguno. Era un filántropo y benefactor local que impulsó obras públicas y culturales, como escuelas y asociaciones de emigrantes, por propia iniciativa privada.(Fuente: Crónicas de la emigración ) ↩︎
  2. El temporal desatado entre el 15 y el 16 de febrero de 1941 se considera, con diferencia, el episodio meteorológico más violento de todo el siglo XX ocurrido en la península ibérica. Quienes lo vivieron aún recuerdan su ferocidad, confirmada por unas rachas de viento cuyos registros máximos siguen vigentes hoy en día, imbatidos tras casi un siglo. Paradojicamente un evento de tal magnitud está muy poco documentado. La explicación reside en el contexto histórico: una España de posguerra, aislada y alineada con Alemania en plena Segunda Guerra Mundial. Esta situación provocó el cese del intercambio de datos con los países aliados y paralizó la actividad normal del Servicio Meteorológico Nacional. Climáticamente, aquello fue el culmen de tres inviernos excepcionalmente duros en Europa, marcados por una circulación de aire polar del oeste que, sin altas presiones que la frenaran, golpeó la Península con una fuerza inaudita. ↩︎
  3. En Galicia —y también en buena parte del noroeste de España, especialmente en Asturias y en algunas zonas de León— el término parroquia tiene un significado civil y cultural único, diferente de su sentido estrictamente religioso. Se entiende como una división territorial tradicional dentro de un municipio. Es más pequeña que el municipio, pero más grande que un barrio o núcleo de casas. Suele reunir a distintas aldeas, lugares o barrios que comparten una identidad común, costumbres, fiestas y por lo general, una misma iglesia o capilla. En el caso de Panxón, por ejemplo, se trata de una parroquia del municipio de Nigrán, que incluye el núcleo marinero del puerto, zonas residenciales, la playa y parte del entorno natural como Monteferro. El término viene de la antigua parroquia eclesiástica. En el pasado, la iglesia era el centro de la vida comunitaria —religiosa, social y administrativa—, y las zonas que dependían de una misma iglesia se llamaban “parroquias”.
    Con el tiempo, este modelo se mantuvo también como unidad civil y cultural, no sólo religiosa. ↩︎

Para saber más:

Concello de Nigrán: https://www.nigran.es
Archivo Audiovisual de Nigrán: https://arquivoaudiovisualnigran.org/
Vigo E: https://www.vigoe.es/
Miteco: https://www.miteco.gob.es
Meteored: https://www.tiempo.com/


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