SY Alejandra, el símbolo de una época de ambición

Hay quien afirma que si Herreshoff marcó la primera mitad del siglo XX en el diseño de yates clásicos, el relevo en la segunda mitad lo tomó con autoridad el estadounidense Bruce King. Ambos compartían la obsesión por las líneas puras, pero King añadió algo más: una sensibilidad artística que convirtió sus barcos en auténticas obras de arte. Entre sus creaciones más emblemáticas destaca el Alejandra, un imponente velero de 41,3 metros botado en 1993 en Asturias. Más que un superyate, es una declaración de principios: equilibrio, elegancia y coherencia absoluta entre forma y función. Pero no podemos explicar el Alejandra sin poner en contexto como era la España ambiciosa y excesiva de los años 80 y comienzos de los 90.

SY Alejandra

El boom de la náutica de lujo en España durante los años 80 y 90 estuvo estrechamente ligado al contexto de expansión económica, modernización y proyección internacional que vivió el país en esa etapa. Tras la entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986, el país experimentó un fuerte crecimiento, liberalización financiera y expansión del crédito. Surgió una nueva élite empresarial y financiera vinculada a la banca, la construcción, las privatizaciones y los grandes contratos públicos.

Figuras como Mario Conde simbolizaban ese nuevo poder económico joven, ambicioso y muy visible mediáticamente. La ostentación dejó de ser algo discreto para convertirse en parte del relato de éxito. En ese contexto, la náutica de recreo —especialmente los grandes yates— se convirtió en uno de los símbolos más claros de prosperidad. Tener un amarre en puertos como Puerto Banús, Puerto Portals el Real Club Náutico de Barcelona… era sinónimo de pertenecer a una élite económica emergente. El barco ofrecía algo más que lujo: combinaba visibilidad social, privacidad, movilidad y exclusividad. Era un espacio perfecto para relaciones empresariales informales, encuentros políticos y vida social de alto nivel. La facilidad de financiación permitió acceder a embarcaciones de gran tamaño que antes estaban reservadas a fortunas históricas, se ampliaron y modernizaron marinas deportivas en la costa mediterránea y en Baleares. Eventos como la Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y la Expo 92 consolidaron la imagen de España como país moderno, atractivo para el turismo de alto nivel y la inversión extranjera.

Mario Conde

Mario Conde (Tuy, 1948) es un abogado y empresario español que alcanzó gran notoriedad pública en los años 80 y 90 como presidente de Banesto. Durante su etapa al frente del banco se convirtió en una de las figuras más influyentes del panorama financiero español, hasta que en 1993 la entidad fue intervenida por el Banco de España. Posteriormente fue condenado por diversos delitos económicos relacionados con su gestión bancaria, lo que marcó profundamente su trayectoria pública. Con el tiempo, ha desarrollado también una faceta como escritor y conferenciante.

Mario Conde en los años 80
Mario Conde en los años 80

Más allá de su perfil empresarial y mediático, Mario Conde ha mostrado siempre una marcada afición por el mar, muy vinculada a sus raíces gallegas. Nacido en la provincia de Pontevedra y con estrecha relación con la costa de Galicia, el mar ha sido para él un espacio de refugio personal y de representación simbólica del éxito.

Durante los años de mayor esplendor económico, su gusto por los barcos se tradujo en la posesión de embarcaciones de recreo y en una presencia habitual en entornos náuticos exclusivos. La navegación deportiva y el yate fueron parte de la imagen pública asociada a su figura en aquella época: lujo, poder y vida social en enclaves marítimos. Para Conde, el barco no solo representaba ocio, sino también libertad, control y distancia respecto al ruido mediático.

Un encargo en plena cima del poder

El Alejandra fue encargado por Mario Conde cuando presidía Banesto1. Bautizado con el nombre de su hija, simbolizaba la etapa de mayor proyección pública del empresario a comienzos de los años noventa. Tras la intervención de Banesto en 1993, el yate cambió de manos y de bandera. Pasó a estar registrado a través de una sociedad en Jersey y, posteriormente, fue vinculado a distintos propietarios internacionales, entre ellos el empresario italiano Ferruccio Fiorucci2, actual armador de esta obra de arte flotante.

El Alejandra fue construido por Astilleros Mefasa S.A., uno de los pocos astilleros españoles capaces, en los años noventa, de afrontar un proyecto en aluminio de más de 40 metros. Pero lo verdaderamente singular fue que todo el concepto —exterior, arquitectura naval e interiorismo— salió del estudio de Bruce King Yacht Design.

SY Alejandra

Ese enfoque integral evitó las discrepancias y la fragmentación estilística que se suele dar cuando intervienen varios despachos. Aquí todo habla el mismo idioma, todo es armónico y se comunica fluídamente. Desde la silueta exterior hasta el último detalle de carpintería bajo cubierta. El resultado es un ketch de proporciones impecables. Su cubierta, amplia y despejada, está dominada por extensiones de teca brillante que solo se interrumpen por una discreta caseta y una bañera de gobierno elegante y funcional. Barnices profundos y líneas limpias refuerzan esa sensación de sobriedad sofisticada que distingue a los diseños de King.

SY Alejandra

El Alejandra no es solo un barco hermoso; está pensado para rendir. Su aparejo ketch despliega una generosa superficie vélica. El mástil mayor, de cuatro crucetas, soporta una gran vela mayor acompañada de una potente génova. A popa, una gran mesana añade equilibrio y empuje adicional. El casco de aluminio, relativamente ligero y con formas submarinas modernas, le permite combinar estética clásica con prestaciones competitivas. Ha participado en regatas de maxi y clásicos europeos, acumulando premios y consolidando su reputación como velero serio y eficaz.

Planta y alzado del «Alejandra»
Plano de planta y alzadao con la distribución del «Alejandra»

A motor(está equipado con un MTU 12V 183 TE62) alcanza velocidades de crucero en torno a los 12 nudos, con autonomía suficiente para largas travesías oceánicas.

SY Alejandra
El camarote del armador es una cabina separada
SY Alejandra
Uno de los camarotes de invitados

Si en cubierta domina la teca, bajo ella reina la caoba cubana. Al descender por la elegante escalera curva, el ambiente cambia: luz cálida, barnices profundos y un silencio acolchado por madera maciza trabajada artesanalmente. El salón principal, los camarotes y los pasillos están revestidos con paneles pulidos hasta lograr un brillo suave y envolvente.

SY Alejandra
Una vista del salón del Alejandra donde podemos ver la chimenea, el comedor y las magnífica claraboyas que bañan de luz natural el interior del yate.
SY Alejandra

La distribución interior responde a una lógica clásica y funcional: salón principal con comedor integrado, cocina y zona de tripulación a proa, tres camarotes de invitados a popa y la cabina del propietario en zona independiente

En cubierta el Alejandra tiene dos bañeras, una dedicada a la navegación y otra para el descanso, el relax o las comidas. Grandes claraboyas a medida inundan los espacios de luz natural, mientras la iluminación indirecta refuerza la sensación de club náutico tradicional. La carpintería realizada bajo la dirección del estudio de Bruce King, combina materiales nobles con soluciones estructurales ligeras allí donde era necesario. El resultado es un interior homogéneo, sin rupturas entre lo técnico y lo estético.

SY Alejandra
La bañera y puesto de gobierno del Alejandra. Un ejercicio de estilo y diseño intemporal.
SY Alejandra
Caseta de navegación del Alejandra

«Ocean Mor» el primer barco de Mario Conde

La historia de un barco puede ser tan fascinante como una novela, y el protagonista de esta crónica, un imponente Belliure 50 MS de 16 metros de eslora, es el ejemplo perfecto. Su trayectoria mezcla la alta finanzas, el cine de culto, tragedias reales y una resurrección milagrosa.

Belliure 50 MS classic
Mario Conde encargó al prestigioso astillero alicantino Belliure en 1986 su primer barco, un Belliure 50 MS. Lo registró a nombre de su entonces esposa ya fallecida, Lourdes Arroyo, bautizándolo como «Ocean Mor». Un fabuloso velero de 16, 35 metros de eslora y 4,5 de manga. En poco tiempo se deshizo de él para sustituirlo por po el fabuloso súper yate el Alejandra. (en la foto un Belliure 50MS que no estoy seguro sea al «Ocean Mor» sino un modelo gemelo)

Mario Conde encargó la embarcación a los astilleros Belliure 1986 por encargo del banquero, cuando se hallaba en pleno ascenso a la presidencia de Banesto. Lo bautizó como «Ocean Mor» . El barco estaba registrado a nombre de su esposa, Lourdes Arroyo. Sin embargo, poco después, Conde lo vendió para adquirir el «Alejandra».

El «Ocean Mor» pasó entonces por varios armadores hasta que, en el año 2000, recaló en Dénia bajo la propiedad de un millonario madrileño quien pese a tener una sola pierna, había adaptado el barco para seguir navegando. Ese mismo año, el director de cine Bigas Luna llegó a Dénia para rodar la película «Son de Mar», basada en la novela homónima de Manuel Vicent y protagonizada por Leonor Watling y Jordi Mollà. El equipo de producción se enamoró del Belliure y convenció al dueño para que le cambiara el nombre al del título de la película. El propietario se resistió inicialmente, temiendo la vieja superstición marinera de que cambiar el nombre a un buque trae mala suerte, pero finalmente accedió.

Son de mar
El equipo de rodaje de la película «Son de Mar» posa al completo sobre el Belliure 50 MS

La profecía se cumple: Accidente y abandono

Tras el rodaje, la supuesta maldición del cambio de nombre pareció materializarse. En 2005, mientras navegaba frente a las costas de Portugal, el velero fue embestido por un mercante. La tripulación logró salvar la vida y mantener a flote la nave a duras penas, pero el barco quedó marcado. Años después, en 2010, el velero fue localizado en la bahía de Baiona en un estado deplorable. Un aficionado a la náutica lo reconoció por la película y dio a conocer el estado y situación del barco en un famoso foto, La Taberna del Puerto. El otrora glorioso Belliure estaba abandonado, con el casco deteriorado y un aspecto «fantasmagórico».

Mar de Nergha
El «Mar de Nergha», ex-«Ocean Mor», ex-«Son de mar», Belliure 50 MS disponible para alquiler en Mallorca

En 2014, la empresa Merak Náutica, de Vigo, decidió rescatarlo del desguace. El panorama era desolador: furtivos habían destrozado el interior con motosierras para usar los camarotes como viveros de marisco. La empresa realizó una operación de restauración total, renovando el casco, instalando nuevos motores y revistiendo el interior con maderas nobles. Para romper con el pasado y con la mala fortuna, le cambiaron el nombre a «Mar de Nergha». El buque volvió a navegar entre Galicia y el Mediterráneo, funcionando como escuela náutica y chárter de lujo. La historia del velero cambió de nuevo de rumbo, cuando fue vendido a un armador en Menorca, donde continúa su larga e insólita travesía como barco dedicado al chárter.

«Alejandra» más que un barco, un símbolo

SY Alejandra

Durante años, el Alejandra fue avistado en el Mediterráneo, especialmente en Baleares, donde su silueta clásica destacaba frente a diseños más modernos y agresivos. Entre marinos y aficionados siempre ha sido considerado un barco con carácter: equilibrado, discreto y diseñado para navegar, no solo para exhibirse.

SY Alejandra

En el mercado de segunda mano actual ha sido valorado entre seis y ocho millones de euros, dependiendo de su estado y actualizaciones. Sin embargo, su verdadero valor no está únicamente en las cifras, sino en la coherencia del conjunto: diseño atemporal, construcción sólida y una historia ligada a uno de los periodos más intensos de la historia española reciente.

MEFASA (Mecanizaciones y Fabricaciones S.A.)

La historia de Mecanizaciones y Fabricaciones S.A. (Mefasa), situada en San Juan de Nieva (Asturias), parece el guion de una serie política y empresarial. Mefasa nació en 1965 como empresa auxiliar de Asturiana de Zinc (Azsa), heredera de la histórica Real Compañía Asturiana de Minas. En sus inicios realizaba trabajos de calderería y mecanización industrial: filtros para papeleras, piezas metálicas o lingoteras para Ensidesa. Con el tiempo diversificó su actividad, incorporando divisiones de plásticos y, finalmente, construcción naval.

El Fortuna, un yate de 30,41 metros de eslora, diseñado para combinar la velocidad y el lujo, se construyó en 1977 en los astilleros Palmer Johnson, de EE. UU. Encargado por Su Majestad el Rey Juan Carlos I de España y diseñado por Don Shead, el Fortuna fue superyate más rápido durante casi una década. Impulsado por un motor de turbina de gas (TF-40), el Fortuna alcanza una velocidad máxima de 46 nudos y navega cómodamente a 44 nudos. Su diseño de casco de planeo le permite navegar con rapidez y eficiencia. Posteriormente, el Rey encargó el Fortuna de 41,5 m (136 pies) en el año 2000 a IZAR Construcciones Navales, una sociedad pública española que agrupaba los principales astilleros de España. Superyacht Times.

El impulso hacia los yates surgió en los años setenta y se consolidó tras la restauración del primer «Fortuna», el yate que el entonces príncipe Fahd de Arabia Saudí regaló a Juan Carlos I. El barco, construido en los astilleros Palmer Johnson en Estados Unidos, fue reformado en Mefasa entre 1980 y 1981. Aquella intervención —que incluyó ampliaciones estructurales y redistribución interior— supuso un salto cualitativo para la empresa asturiana, que pasó a situarse en el mapa de la náutica de lujo.

Al frente de Mefasa estaba Francisco Javier Sitges Menéndez, vinculado históricamente al entorno industrial asturiano y con relación cercana al Rey. Bajo su dirección, el astillero comenzó a recibir encargos de grandes empresarios. Entre los primeros clientes destacaron Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, propietarios del grupo Marsans, que solicitaron dos yates gemelos de alta gama.

Corona del mar
Mefasa 90 y Mr. M (1989/1993): Un modelo de yate a motor de unos 26-27 metros, conocido en el mercado de alquiler de lujo, con al menos una unidad construida en 1989 y otra en 1993.

Durante los años ochenta, el astillero se convirtió en punto de encuentro de la élite económica española. Las visitas del rey Juan Carlos I eran frecuentes y estaban rodeadas de fuertes medidas de seguridad. Los trabajadores recuerdan un ambiente de extraordinaria actividad, con ampliación de plantilla y numerosas subcontratas para electricidad, carpintería y pintura. Cada botadura era una operación compleja: se abría un muro para trasladar el barco hasta la dársena y se utilizaba una grúa especial para su puesta a flote.

En ese contexto se construyó el «Alejandra», el yate de 41 metros propiedad de Mario Conde. Fue una de las embarcaciones más lujosas del momento y símbolo del poder económico del banquero entre 1987 y 1993, cuando presidía Banesto. A comienzos de los noventa su valor se estimaba en unos 12 millones de euros actuales.

Tras la intervención de Banesto por el Banco de España en diciembre de 1993, Conde se desprendió del yate. La embarcación cambió de bandera y pasó a manos de una sociedad radicada en Jersey, vinculada —según se dijo entonces— a un industrial italiano.

Paralelamente, se proyectó un segundo Fortuna. Mario Conde habría intentado promover la construcción de un nuevo yate para regalárselo al Rey, pero el obsequio no fue aceptado. Las razones siguen siendo objeto de interpretaciones: desde la inoportunidad política hasta tensiones internas en la Casa Real. Algunos relatos apuntan a la intervención de Sabino Fernández Campo, entonces jefe de la Casa del Rey, para evitar que la Corona quedara asociada a maniobras empresariales o políticas controvertidas.

Kialoa V
El Kialoa V fue botado en 1987 y tenía 78,7 pies de eslora (24 metros) y desplazaba 37,82 toneladas. Su estreno fue impresionante: en 1987 ganó el SORC, Newport, Porto Cervo y el Mundial. En 1988 ganó en St. Thomas (Islas Vígenes) y una rotura de palo en la Sydney Hobart le privó de hacer buena parte de la temporada, reapareciendo en San Francisco con un tercer puesto, posición que repitió en el mundial (Fuente: La Taberna del Puerto)

La etapa dorada de Mefasa coincidió con la expansión financiera de Conde y su ascenso al poder bancario. En 1987, junto a Juan Abelló, accedió a la presidencia de Banesto y asumió el control de su Corporación Industrial, donde Azsa era pieza clave. La estrecha relación entre industria, banca y entorno institucional marcó aquellos años.

Sin embargo, la caída fue abrupta. La intervención de Banesto, las pérdidas millonarias en operaciones financieras y la crisis industrial afectaron de lleno a la corporación. Mefasa entró en suspensión de pagos. Hubo prejubilaciones y despidos y la división naval se desmanteló. Los años dorados del astillero dieron paso a una etapa de reestructuración.

Francisco Javier Sitges sería juzgado en el caso Banesto y finalmente absuelto, aunque su relación con el entorno real se enfrió tras su procesamiento. La época de los grandes yates había terminado. Hoy, Mefasa ha regresado a sus orígenes industriales. Ha dejado atrás la construcción naval de lujo y se dedica a la fabricación de bienes de equipo y desaladoras industriales. De aquel tiempo quedan los recuerdos de helicópteros aterrizando en San Juan de Nieva, visitas reales, espichas3 con trabajadores y yates que simbolizaron una etapa de ambición, poder y controversia en la España de finales del siglo XX.

Algunos yates construidos en Mefasa:

Alejandra (1993): velero de 41.33 metros
Janie II (1992): Yate a motor de 42 metros.
Corona del Mar (1991/1992): Yate a motor de 36.6 metros (120 pies) diseñado por Don Shead, con casco y superestructura de aluminio.
Mefasa 90 / Mr. M (1989/1993): Un modelo de yate a motor de unos 26-27 metros, conocido en el mercado de alquiler de lujo, con al menos una unidad construida en 1989 y otra en 1993.
Boreal Ochenta (1999): Yate a motor de 26.21 metros.
Leuqar (1991): Yate a motor de 24.38 metros.
Maran (1990): Yate a motor de 24.38 metros.
Kialoa V (1986): Yate/velero de 24.02 metros

SY Alejandra
Eslora total41,3 m
Manga~8,5 m
Calado~3,6 m (estimado estándar de diseño)
Arquitecto naval / DiseñoBruce King Yacht Design
AstilleroAstilleros Mefasa S.A. (San Juan de Nieva, Asturias, ESP)
Material del cascoAluminio
CubiertasTeca
Interior principalMadera de caoba artesanal
Tipo de aparejoKetch (dos mástiles)
Motor auxiliarMTU 12V 183 TE62 (diésel)
Velocidad de cruceroAproximadamente 12–12,5 nudos
Velocidad máximaHasta ~14 nudos (estimado en condiciones favorables)
AutonomíaMás de 3.000 millas náuticas
Capacidad de invitados8 invitados (en 4 camarotes)
Tripulación (estimada)4–6 tripulantes
Año de botadura1993
Bandera originalEspañola
Propietario notableMario Conde

Notas:

  1. Banesto (Banco Español de Crédito) fue una de las principales entidades financieras españolas, fundada en 1902. Durante el siglo XX, se consolidó como uno de los «cinco grandes» bancos del país con gran peso industrial. Fue intervenido en 1993 por un «agujero» financiero de 600.000 millones de pesetas, unos 3.606 millones de euros en la actualidad (Wikipedia) ↩︎
  2. Ferruccio Fiorucci (nacido en 1945) es un empresario italiano conocido por su papel al frente del Grupo Cesare Fiorucci, una de las principales compañías italianas dedicadas a la producción y comercialización de embutidos y productos cárnicos tradicionales. El grupo Fiorucci se remonta a mediados del siglo XIX, cuando su familia fundó una pequeña tienda de carnes en Norcia, Italia. A lo largo de varias generaciones, el negocio familiar evolucionó y se expandió: desde la industria artesanal hasta la industrialización de productos cárnicos y la apertura de instalaciones modernas de producción. Tras asumir el liderazgo del grupo, Ferruccio contribuyó a consolidar la marca en Italia y en mercados internacionales, exportando productos tradicionales a más de 60 países. Durante su gestión, la compañía alcanzó niveles significativos de crecimiento y reconocimiento, tanto en Europa como en otros continentes. Entre sus movimientos estratégicos destaca la venta de una participación mayoritaria en su empresa a Vestar Capital Partners en 2005, en una operación que valoró la firma en cientos de millones de euros. Más adelante, en 2011, Ferruccio vendió sus participaciones restantes al Grupo Campofrío Food Group, consolidando la integración del negocio dentro de un consorcio alimentario más amplio. Bajo su liderazgo, la marca Fiorucci mantuvo su reputación como un referente de la calidad italiana en productos alimentarios, apoyándose en una tradición familiar centenaria combinada con una visión empresarial moderna. ↩︎
  3. «Una espicha es una reunión festiva asturiana en la que se bebe sidra. Se celebra en un lagar (llagar en asturiano) con el objetivo de abrir o «espichar» un tonel o barrica de sidra, una pipa, como se suele llamar a esos grandes recipientes de unos quinientos litros, donde el zumo de manzana fermenta durante dos o tres meses. La reunión se convoca en enero o comienzos de febrero, para los que no trasiegan la sidra y sólo la tienen tres meses en barrica. Para los que la trasiegan y dejan en barrica hasta cinco meses, se suele esperar a la festividad de San José, el 19 de marzo. La tradición de la espicha tiene su origen en la necesidad de catar la nueva sidra antes de embotellarla, y corregir algún defecto que pueda subsanarse antes del embotellado. (Wikipedia)» ↩︎

Para saber más:

https://classicsailboats.org/bruce-king-alejandra/
https://amigosdecastrilln-asturias-jalpri.blogspot.com/2012/08/vida-nueva-para-el-astillero-de-las.html
https://elpais.com/diario/1995/02/21/economia/793321208_850215.html
https://www.navisyachts.com/navis-august-/-september-2017/mefasa-41m-alejandra.html
https://lamarina.eldiario.es/2023/03/05/velero-son-de-mar-denia-mario-conde/
https://www.marioconde.com/
https://www.superyachtfan.com/es/yacht/alejandra/owner/


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