La imagen que encabeza este artículo es una foto tomada a finales de la década de los 60. El arenal estaba casi intacto, si bien ya habían proliferado chiringuitos de aspecto chabolista, que sin duda debían ser regulados y organizados. Pero el rumbo que tomó la decisión política de meter mano en la ordenación de la playa, como casi siempre, no pudo haber sido más catastrófico, agresivo, indecente y destructivo.
La Playa de Samil en Vigo, es hoy la playa más extensa del municipio, con aproximadamente 1.115 metros de longitud y una anchura media de aproximadamente 15 a 60 metros de ancho, dependiendo de la marea y siempre según las fuentes consultadas. La de su anchura es la media, bien sean 15, bien 60 los metros, la actual playa delata hasta qué punto, en nombre del progreso y de sólo sabe Dios de qué otro sesudo, razonamiento, si alguna vez lo hubo, se destruyó con saña un espacio natural único..

Pero no sólo fue la de Samil la única víctima de un sentido del urbanismo aterrador. También lo fueron el resto de las playas de menor longitud pero similar belleza que fueron destrozadas sin piedad engullidas por una urbe caracterizada por un crecimiento tumoral imparable. La playa Azul, el extremo norte de Samil, Cocho das Dornas, Tombo do Gato, Los Olmos, el Molino, Alcabre, Santa Baia y la playa de Bouzas. De las playas a los pies de la ciudad no queda ni rastro, pues fueron rellenadas con piedra, hormigón y asfalto a finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.1

El recuerdo de aquel paisaje único que enamoró a Julio Verne, a reyes y a nobles europeos que visitaban la ciudad a bordo de sus suntuosos yates y todo viajero que arribaba por mar a nuestra ciudad, yace bajo calles, astilleros, naves industriales, áreas portuarias, edificios administrativos, centros comerciales y edificios residenciales de alcurnia, como los que rodean al parque de la Alameda, erigido sobre lo que fue la playa del Arenal cuyo relleno comenzaría en 1870.

Las condiciones de salubridad, la necesidad de crecimiento de la ciudad en una zona llana, el empuje comercial e industrial de la ciudad, unidos a una menor sensibilidad ambiental, convirtieron al ciudad en un potente motor económico y demográfico, pues miles de familias emigraron del interior rural a Vigo buscando una vida mejor. La población de Vigo creció aproximadamente un 1.200% o más entre 1900 y el año 20002, convirtiéndose en una de las ciudades que proporcionalmente más creció en Europa occidental durante el siglo XX. Esa explosión demográfica justifica en gran medida la improvisación y el desarrollismo vividos, pero en ningún modo sirve para disculpar la fealdad, la falta de armonía y de mínimo sentido de la estética que caracteríza a esta y a la inmensa mayoría de los pueblos, villas y ciudades gallegas.
La historia de Samil es la historia común de la desaparición de las dunas y la destrucción de un entorno natural excepcional, bajo paseos y aparcamientos, hoteles y urbanizaciones, constante en casi toda la costa de las Rías Baixas, salvo afortunadas excepciones.

Vigo era una villa portuaria con alrededor de 10.000 habitantes, centrada en el casco antiguo, conocido como el Berbés, y el puerto, por lo que Samil estaba a una distancia aproximada de 7-8 km del centro urbano, accesible tan sólo a través de caminos rurales complicados y sin transporte público.
Siglo XIX: Un arenal salvaje y poco accesible
En esta época, Samil era un sistema dunar virgen, compuesto por extensas dunas de arena blanca y fina, rodeadas de pinares y la desembocadura del río Lagares3. No se utilizaba como playa recreativa, ya que el baño de mar como ocio era un concepto emergente en Europa y aún no popular en Vigo. En su lugar, el área probablemente se empleaba para actividades agrícolas, pesca o pastoreo local, dada su ubicación rural en la parroquia de Navia.



No existían infraestructuras turísticas, y las, hoy desaparecidas, playas urbanas de Vigo, como el Arenal, el Berbés o Coya, eran las preferidas para baños terapéuticos iniciales. El progreso imparable desarrollo industrial de Vigo en la segunda mitad del siglo XIX comenzó a erosionar las playas céntricas, hasta hacerlas desaparecer totalmente bajo rellenos de piedra y hormigón, para ampliar el puerto, ensanchar calles y llevar el transporte de mercancías por ferrocarril hasta el área portuaria, pero Samil permaneció intacto hasta el siglo XX.
Albores del siglo XX. Samil empieza a ser frecuentada
A partir de, aproximadamente, 1915, el arenal de Samil empieza a ganar impulso como playa alternativa ante la desaparición gradual de los arenales urbanos de Vigo. En 1915empresario coruñés Julián Mogín, entendiendo el potencial que tenía la playa de Samil, solicita la conexión del centro de la ciudad con esta por tranvía para potenciar su uso recreativo, marcando así el comienzo de su conversión en la playa por excelencia de Vigo. Pero sus petiviones no fueron atendidas. En 1926 se inauguraría la línea de tranvía que realizaba el trayecto de Vigo a Baiona. a lo largo de su recorrido había jalonada por ocho apeaderos, pero ninguno llevaba a la playa.
Samil y los habitantes del río Lagares: Os Fillos do Sol

Los visitantes de Samil y del río Lagares de los años 30 asistían a una imagen tan poco habitual como encantadaroa. en aquel río, cuya desembocadura todavía era abierta al mar, sin un muro ni un puente que la obstaculizara, un grupo de jóvenes idealistas habían construido un palafito. Aquella singular construcción había sido levantada por un grupo llamado Os fillos do Sol un pequeño grupo naturista y libertario vigués, que se reunía en la desembocadura del Lagares para vivir una vida al aire libre. El palafito se convertiría en la base de sus actividades de baño, piragüismo y convivencia.

Os fillos do Sol era un grupo de jóvenes vigueses reunidos en torno a la figura de Natalio Abad 4y los hermanos Villaverde. Se definían como naturistas, con simpatías libertarias y una ética muy avanzada para la época. La prensa local en la actualidad describe a Natalio Abad como un protohippie, un precursor del hippismo por su manera de vivir libre, comunitaria y centrada en la naturaleza mucho antes de los años 60. Era un joven vigués nacido en 1904, contable de profesión, montañero y naturista

El palafito fue construido por ellos en la zona baja del Lagares, contando con una autorización de la Delegación Marítima de la provincia con fecha de 17 de junio de 1933ya cerca de su desembocadura en la ría, en un área que entonces era un lugar de baño muy apreciado por los vigueses. Se trataba de una construcción elevada sobre pilares y estacas de madera sobre el lecho arenoso, de estilo birmano inspirado en uno que habían visto en una revista inglesa de viajes. Del palafito tan solo quedaron, hasta hace unos pocos años, algunos de los pilotes clavados en la playa de Poula de Anzuela, topónimo local que recoge la autorización para su instalación. No he logrado ubicarla en la actualidad, con lo que entiendo que, muy probablemente, dicha playa haya desparecido tras las modificaciones sufridas por las corrientes del río y la marea del mar tras la construcción del puente / muro que unió ambas orillas en la zona.

En la primavera de 1935, el alcalde Emilio Salgado Urtiaga anunciaba su propósito de habilitar Samil de cara al próximo verano. Para que el proyecto fuera un éxito había que comunicar aquel enclave con la ciudad. la solución vino de mano de la iniciativa privada gracias al empresario Manuel Núñez y el taxista Melitón Rodríguez quienes pusieron en marcha un servicio de autobuses a la playa. Como complemento del servicio al público, en la playa se habían dispuesto casetas con ropero, alquiler de trajes de baño, pista de baile y otras distracciones.

En 1941 se acometió por fin la apertura y urbanización de la avenida que uniría Bouzas y Samil. y tres años después, en 1945 se resolvió el transporte a la playa. El 11 de agosto se inauguraba el servicio de tranvía tras haber construido en tres semanas el puente de Molinos. Hacía nada menos que 31 años que el Vigo urbano contaba con el transporte de tranvía. El éxito de la línea a samil fue tan rotundo como indiscutible. En los tres primeros meses desde su inauguración se despacharon treinta y nueve mil billetes.



Hasta los años 50-60, Samil era una playa salvaje con enormes dunas ascendentes, chiringuitos improvisados, que tan sólo recordarán los mayores, como O Pincho do Gato, Playa Azul, Las Olas o el Balneario y cuyo acceso estaba limitado tan sólo por el tranvía o una carretera de complicada circulación hacia Bouzas6, villa anexionada a la ciudad de Vigo en 1904.
Años 60: las primeras transformaciones urbanas
En 1967 y bajo el gobierno de Rafael Portanet Suárez, alcalde de Vigo de 1960 a 1973, se autorizan las primeras promociones inmobiliarias en la línea de costa, incluyendo complejos de apartamentos. Se realiza el relleno de la desembocadura del río Lagares, donde se construye un campo de fútbol inicial y pistas polideportivas básicas, sentando las bases del futuro Complejo Deportivo de Samil. Esto marca el inicio de la urbanización que altera el paisaje natural modificando drásticamente la desembocadura del río Lagares y su interacción con el arenal.




El 29 de agosto de 1968, junto al ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne, el alcalde Portanet inaugura el Gran Hotel Samil-Playa, de cuatro estrellas, el primer gran hotel en la fachada litoral viguesa. Fraga concedió a su propietario, don Jovito Labandeira, la Medalla al Mérito Turístico por sus dedicación a favor del turismo

.Portanet decide y promueve esta construcción para impulsar el turismo. Ese mismo año, ordena el plan de ordenación de Samil, diseñado por el arquitecto Emilio Garrido, que incluye un paseo, dos aparcamientos, restaurantes, vestuarios y zonas ajardinadas. Estas decisiones supondrán de forma la desaparición progresiva de las dunas al priorizar el desarrollo urbano sobre la conservación del entorno natural.


En octubre de 1969 se abre la Avenida de Samil mejorando el acceso al arenal y reduciendo la distancia efectiva del centro de Vigo a unos 5-6 km, consolidando su rol como playa principal de la ciudad. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Años 70: la implacable urbanización y la desaparición de las dunas
En 1970 el alcalde Portanet inicia las obras del muro-paseo, conocido como «el paseo de Samil», en mayo, con un presupuesto inicial de diez millones de pesetas (60.000 € de hoy). Esto transforma el arenal salvaje: las dunas, que llegaban hasta el interior de Navia, desaparecen bajo cemento para crear una playa urbana.




Se construye la urbanización de la Foz, un complejo de apartamentos sobre la desembocadura del río y sobre las dunas de la playa de la Foz. Portanet defiende el proyecto de urbanización de la playa, y la construcción del futuro muro, en un pleno municipal para «acabar con la anarquía de chabolas»

El 16 de octubre de 1970, habiendo sido iniciadas las obras de mutilación de la playa en mayo, se publicaba un manifiesto firmado por 40 intelectuales vigueses que denunciaba la construcción del muro-paseo refiriéndose, con razón, al muro-paseo como una «fría mutilación y burda deformación» de la playa, comparándola con una «Línea Maginot» que destruía la «insuperable belleza y gracia» del arenal natural. Una verdad incontestable.

Los firmantes más destacados fueron Valentín Paz-Andrade, escritor, jurista y uno de los grandes intelectuales gallegos del siglo XX; Eduardo Blanco Amor, escritor y periodista; Xosé María Álvarez Blázquez y sus hermanos, fundadores de la Editorial Galaxia, así como figuras clave de la cultura gallega entre quienes destacaba la firnma de Francisco Fernández del Riego, escritor, presidente de la Real Academia Galega. El texto del manifiesto apelaba al respaldo de «los devotos de la playa de Samil» y criticaba el uso de dinero público para «ultrajar» el «verdadero pulmón de nuestra ciudad».

La construcción del muro generó un rechazo masivo y popular en la ciudad. Miles de vigueses secundaron la protesta de forma espontánea pero ni toda la oposición ciudadana pudo paralizar la obra. La prensa de la época, como el desaparecido «El Pueblo Gallego» publicó viñetas satíricas que se burlaban del muro «Creí que estaba en la ría de Vigo y resulta que estoy en la de Muros».
El Pueblo Gallego
EL MURO DE SAMIL PRODUCIRÁ CONSECUENCIAS TAN DAÑOSAS COMO IRREVERSIBLES Su trazado destruye la estética oval del maravilloso escenario. El espacio de pública utilización quedará nuevamente mutilado.

En estas mismas páginas hemos venido recogiendo las frecuentes quejas de numerosos vigue ses que veían alarmados cómo se extendía el muro de la playa de Samil, acortando el arenal y atentando seriamente contra la estética, Ante la lluvia de protestas, el Alcalde inspeccionó personalmente las obras el pasado día 6 de Julio, ordenando el retranqueo del muro. Desde entonces, nada se ha vuelto a decir sobre el tema, que merece, desde luego, un cuidadoso tratamiento. Hoy recogemos un escrito firmado por cuarenta personas -intelectuales, artistas y profesionales destacados, que hacen un llamamiento para que los males se corrljan. Este es su texto integro:

« Ante la dimensión de las torpezas, que incomprensiblemente se vienen perpetrando contra la dotación de recursos naturales de nuestra tierra, tanto de orden estético como utilitario, creemos llegada la hora de ejercitar el derecho de legítima defensa del interés colectivo. Y de ejercitarlo públicamente, ya que el silencio pudiera interpretarse como complicidad; una forma de culpa cívica en que no deseamos incurrir, ni como gallegos, ni como vecinos de Vigo, ni como amigos de la playa de Samil.
Tal es la razón que nos obliga a solicitar turno en esta acogedora tribuna, y romper a la vista de todos una lanza contra la obra de fría mutilación y burda deformación, que contra viento y marea se viene ejecutando en un lugar privilegiado de nuestra geografía, verdadero pulmón de nuestra ciudad.

Después de años y años de incomprensible abandono y chabolismo acampante -que cuando menos han respetado la integridad de la joya en su estuche natural, viene ahora la mano miope de la tecnocracia, a utilizar los millones del erario público para ultrajar la maravilla que sólo a la Providencia debemos.
Basta contemplar la mole de cemento que se viene construyendo a caballo de la playa, y su perfil caprichosamente quebrado, para calcular las consecuencias, tan dañosas como irreversibles, que de la prosecución de la obra en tales condiciones habrían de derivarse. Nos limitamos a señalar las dos de mayor volumen:

A) La pérdida de la configuración natural del conjunto, que adopta la forma de concha suavemente alargada, desde los arrecifes costeros de Alcabre hasta la desembocadura del río Lagares -también erróneamente aterrada hasta el cauce estricto. La linea original del conjunto, dotada de insuperable belleza y gracia, quedará sustituida por una burda «Linea, Maginot» contra los embates de la mar, trazada con entrantes y salientes inexplicables, que destruyen la estética oval del maravilloso escenario.
B) El emplazamiento del futuro paseo marítimo по respeta los límites propios del espacio playero, ni menos del complementario. Un espacio de pública utilización. en verano multitudinaria, que debería ensancharse en lo posible, y habrá de quedar nuevamente mutilado. La amputación aún será mayor, si con apoyo en la fortaleza segregadora, y adosada a ella, se construye una monótona batería de casetas para los bañistas de la línea tradicional. Cualquiera de ambas razones sería más que suficiente para legitimar nuestra protesta, pero la transcendencia que ésta pueda alcanzar dependerá tanto de la comprensión que encuentre, como de! grado de adhesión popular con que sea compartida.
Tal es la invitación que nos permitimos hacer, a todos los devotos de la playa de Samil, y en especial a nuestros convecinos de Vigo.
Vigo, a 14 de octubre de 1970.»
El sucesor de Portanet en la alcaldia, Antonio Ramilo Fernández, ante la presión ciudadana, hizo una única concesión: retranquear el muro un metro hacia el interior. en definitiva, lo mismo que no hacer nada. No hubo una inauguración oficial. Se hizo con nocturnidad y alevosía el 28 de marzo de 1972, de noche, con la excusa de probar la iluminación, con el objetivo de evitar manifestaciones y fotos incómodas.

El muro generó un rechazo duradero hacia la propia playa. Muchos vigueses dejaron de ir a Samil y empezaron a desplazarse a arenales más lejanos, como O Vao u otras playas. Se habia convertido en un playa sin encanto, habia perdido intimidad y se había transformado en una playa urbana de cemento sin alma. El muro supuso la desaparición de los chiringuitos y de las dunas consolidando paseos allicatados y dotaciones urbanas.

Entre los años 1973-1974 el ex-alcalde Portanet, hombre influyente, y el alcalde Antonio Ramilo, negocian en Madrid la permuta de terrenos, pues la playa de Samil y la costa, eran competencia estatal. Se inaugura el Complejo Deportivo de Samil, también de forma discreta, incluyendo la ampliación del campo de fútbol y de las pistas polideportivas, construidos en 1967. Se construyen aparcamientos junto al paseo.
Dos años después, en 1976, Joaquín García Picher, alcalde de 1974 a 1977, logra la aprobación del Consejo de Ministros del 23 de enero para que la ciudad adquiera 102.207 m² en Samil a cambio de terrenos en el centro. Esto formaliza las urbanizaciones y dotaciones, destinando 25.300 m² a zonas de aparcamiento, zonas verdes e instalaciones deportivas.
De 1980 a 1990: el ensañamiento definitivo contra la playa


A finales de la década de los 1980 Manuel Soto Ferreiro, alcalde de Vigo de 1979 a 1991, promueve la mayor reforma del entorno de Samil, añadiendo aparcamientos, nuevas pistas deportivas, incluyendo las 12 pistas de tenis y 3 de pádel en el Complejo Deportivo y piscinas. También promovió la construcción de de nuevos restaurantes, merenderos, parques infantiles y nuevos aparcamientos. Todas las actuaciones fueron dirigidas a remodelar o amplair dotaciones, lejos de pretender recuperar el encanto que tuvo en origen, combinándolo con su actual dedicación al ocio.
El concejal de obras de la época, Agustín Arca, fue el encargado de supervisar estas obras, dejando su particular rúbrica en aquellas intervenciones caracterizadas por el mal gusto y la más indiscutible fealdad, que hizo durante años, una insignia de la ciudad. Por fortuna, y para alivio de las penas en el alma de cualquiera con un mínimo de sensibilidad, muchas de las actuaciones diseñadas, aprobadas y dirigidas por Arca, han sido derruidas y han desaparecido.


Siglo XXI: nuevas reformas

En la década de 2000-2010 se consolida el complejo deportivo con sus instalaciones actuales: el campo de fútbol, 12 pistas de tenis y 3 de pádel y los aparcamientos se amplían progresivamente.
2025-2026: Bajo Abel Caballero Álvarez (alcalde desde 2007), se anuncian reformas en el Complejo Deportivo: renovación del césped del campo de fútbol (590.000 €), cubierta de grada (130.000 €), nuevos cierres y un proyecto de eficiencia energética, con finalización prevista antes del verano de 2026. No alteran el paisaje histórico, pero mantienen el legado urbanístico
¿Llegará la prometida regeneración?
La regeneración de la Playa de Samil, en Vigo, es un asunto recurrente desde los años noventa. La pérdida progresiva de arena, los problemas de erosión y el impacto acumulado de las infraestructuras construidas en su frente marítimo han convertido a Samil en un caso paradigmático de playa urbana tensionada entre el uso intensivo y el equilibrio ambiental. Las administraciones siguen estudiando soluciones a la catástrofe que sólo elleas han perpetrado, bajo distintos mandos, pero de forma imparable.
Durante los años noventa y principios de los 2000 se optó por una solución recurrente: realizar rellenos con arena procedente de dragados portuarios y de bancos submarinos autorizados. Sin embargo, estos aportes presentaban problemas técnicos importantes. La arena no siempre tenía la misma granulometría que la original y, en muchos casos, parte del material era demasiado fino. El mar redistribuía rápidamente esos sedimentos, lo que convertía las actuaciones en soluciones temporales y costosas que obligaban a repetir la operación periódicamente.

Entre 2000 y 2010 se planteó un enfoque más ambicioso. Se puso sobre la mesa un proyecto de regeneración integral que incluía la recuperación del sistema dunar, la eliminación parcial de infraestructuras duras, el estudio de espigones sumergidos y nuevos aportes masivos de arena. Sin embargo, el plan se encontró con importantes dificultades: las competencias estaban divididas entre el Ayuntamiento, Costas del Estado y la Xunta; existían condicionantes de impacto ambiental; los costes eran elevados; y surgió cierta oposición a la retirada de instalaciones consideradas emblemáticas por parte de la ciudadanía, con el consiguiente miedo a la pérdida de apoyo en las urnas.
Se han realizado refuerzos puntuales de dunas, aportes periódicos de arena, mejoras en la gestión del paseo y planes de renaturalización progresiva. No obstante, no se ha acometido una transformación radical del frente marítimo que modifique de raíz el modelo de playa. Lo que mis ojos han podido ver ha sido únicamente el retranqueo de un muro y la adaptación a la estética del siglo XXI de un paseo de aspecto amable, pero sigue siendo un muro. Básicamente se ha acometido un proyecto de propaganda política. Como rezaba el titular de El Salto Diario , en efecto, recuperar Samil no era eso.
Samil suscita discusión de dos modelos enfrentados. Por un lado, el modelo urbano apuesta por mantener el paseo y las infraestructuras, mantener el alto uso recreativo y recurrir a aportes periódicos de arena cuando sea necesario. Por otro, el modelo natural propone retirar parte del paseo, restaurar la dinámica natural del arenal y reducir la artificiosidad del entorno. ¿Veremos el arenal de Samil recuperado?. No tengo muchas esperanzas, pero ojalá esté equivocado.
Notas:
- A comienzos del siglo XX, la playa no era un destino popular para ocio recreativo como tomar el sol, jugar o bañarse libremente. Las costas se veían como lugares peligrosos o terapéuticos. Se tomaban baños de mar medicinales y se entendían los arenales como espacios de diversión. Las playas, las accesibles, urbanas, a menudo estaban contaminadas y olían mal, lo que disuadía visitas casuales. Los trajes de baño eran pesados y cubrían casi todo el cuerpo. Esto hacía incómodas las actividades, y la mezcla de géneros generaba objeciones morales, y las playas estaban divididas en muchos casos en zonas de hombres y mujeres. Sí, como estás leyendo. La piel pálida era un símbolo de estatus alto, que indicaba que no era necesario no trabajar al sol, como sí lo hacían las clases bajas. Broncearse se consideraba vulgar y poco saludable. Se usaban parasoles y refugios para evitarlo. Las visitas eran por motivos médicos, como «curas» con agua salada, no por placer solar. El bronceado como moda surgió en los 1920, con influencers como Coco Chanel. El acceso a las playas era limitado: solo élites podían viajar a costas por prescripción médica o por escapadas ocasionales. La falta de infraestructuras como carreteras y transporte impedía visitas masivas. Esta visión cambió gradualmente desde 1910-1920, con la evolución de la moda, la urbanización de terrenos costeros y las promoción del sol como saludable, democratizando la playa como una lugar de relax y ocio moderno. Para ser justos no podemos juzgar con ojos del siglo XXI las rápidas transformaciones urbanas de una ciudad que crecía industrial y demogr´ficamente a n ritmo endiablado, ocupando terrenos, como las playas, a las que no se daba mayor importancia, sino que eran lugares que se veían como una oportunidad de consolidación industrial. Sin embargo la playa de Samil y como la destrozaron las sucesivas corporaciones municipales (así como las demás playas del municipio)no tienen ningún tipo de justificación. Ya existía una sensibilidad ambiental y de reconocimiento paisajístico como un valor en si mismo, y sin embargo la ambición, la búsqueda de al reputación, una visión populista y arrolladora soberbia llevó a la desapraciòn de nuestros arenales. ↩︎
- La población de Vigo en 1900 era de alrededor de 23.000 – 23.144 habitantes. Cerca del 2000: A finales del siglo XX y principios del XXI, la ciudad rondaba los 300.000 habitantes. Esto significa que la población se multiplicó más de diez veces en cien años, experimentando un aumento casi exponencial especialmente entre las décadas de 1930 y 1970. ↩︎
- El Río Lagares es el principal río del municipio de Vigo y uno de los elementos naturales más importantes de la ciudad. Nace en el interior del municipio, en zonas rurales y boscosas, y recorre aproximadamente 17 kilómetros antes de desembocar en la Ría de Vigo, concretamente en la zona de la Playa de Samil. A lo largo de su recorrido atraviesa parroquias, barrios urbanos e incluso áreas industriales, lo que lo convierte en un río muy ligado a la evolución histórica y económica de la ciudad.
En sus tramos altos, el Lagares conserva un carácter más natural, con vegetación de ribera, pequeños senderos y zonas tranquilas donde todavía es posible observar fauna y disfrutar de un entorno verde poco habitual en una ciudad de tamaño medio. Sin embargo, a medida que se acerca al núcleo urbano, el río muestra también el impacto de la urbanización: canalizaciones, puentes, carreteras y antiguas instalaciones industriales han condicionado su cauce. Durante décadas sufrió una fuerte contaminación derivada del crecimiento industrial y urbano de Vigo, especialmente en el siglo XX. En los últimos años, sin embargo, se han desarrollado proyectos de saneamiento, recuperación ambiental y creación de sendas fluviales que han mejorado notablemente su estado. Hoy cuenta con tramos acondicionados para el paseo y la bicicleta, integrados en rutas verdes que conectan distintos barrios. El tramo final, antes de llegar al mar, forma una pequeña marisma en Samil que actúa como zona de transición entre el agua dulce y la salada. Este espacio tiene valor ecológico y cumple una función importante como hábitat para aves y como filtro natural. Es más bien un río modesto en tamaño pero clave en identidad y equilibrio ambiental. Es el eje verde de la ciudad, un corredor natural que atraviesa su territorio de interior a costa y que refleja tanto su pasado industrial como su actual apuesta por la recuperación ambiental. ↩︎ - Natalio Abad (1904-1993) estudió en los Salesianos y se formó como contable, trabajando en una conservera viguesa.
Fundó durante la Segunda República el grupo naturista Os Fillos do Sol (1933–1936), un “oasis de libertad” que practicaba nudismo, vida comunitaria al aire libre y piragüismo, y construyó el palafito del Lagares. Era aficionado a la literatura de aventuras (Salgari, Verne) y a Tolstói, y defendía una vida sencilla, ecológica y sostenible; se desplazaba en piragua al trabajo y diseñó incluso una bicicleta con sidecar para viajar con su mujer e hija. Tras el 36, orientó su energía al montañismo siendo pionero en Galicia: participó en la fundación del Club Peña Trevinca y siguió practicando naturismo en la montaña y la nieve durante el franquismo. ↩︎ - El Pabellón de Ourense fue la primera construcción levantada en Samil para atraer a los visitantes hacia el estuario de la desembocadura de Lagares. En el año 1940, la Compañía de Tranvías Eléctricos de Vigo ordenó construir el balneario, con un espectacular bar con balconada. A principios del siglo XX, la burguesía de Vigo y de otras ciudades del interior, como Ourense, empezó a adoptar la moda de los baños de ola por motivos de salud y estatus social. En este contexto, un grupo de empresarios ourensanos decidió levantar una instalación que sirviera de base para los veraneantes que venían desde Ourense a Vigo, de ahí su nombre. El edificio era una estructura de madera y piedra con un estilo marcadamente balneario de la época. Sus funciones principales eran: Balneario y Vestuarios: Ofrecía casetas para que los bañistas se cambiaran de ropa con privacidad, algo fundamental en la moral de la época.; Centro Social: Funcionaba como restaurante y salón de baile. Se convirtió en el punto de encuentro de la alta sociedad que veraneaba en la zona. y refugio, pues en una época donde el transporte a Samil era complicado (se hacía en carruajes o en los primeros automóviles por pistas de tierra), el pabellón ofrecía todas las comodidades sin tener que regresar a la ciudad. El Pabellón Ourense convivió con otros centros similares, como el famoso Balneario de la Fuente de la Salud. Sin embargo, con el paso de las décadas y el crecimiento urbano de Vigo las estructuras de madera sufrieron por el clima marino, la Guerra Civil y la posterior crisis cambiaron los hábitos de ocio hasta que finalmente, fue demolido para dar paso a las sucesivas reformas de la playa y la construcción del actual paseo marítimo y las dotaciones públicas que vemos hoy. El nombre Pabellón Ourense quedó tan grabado en la memoria local que, durante mucho tiempo, la zona central de la playa de Samil donde se ubicaba se conocía popularmente entre los vigueses simplemente como la zona del Pabellón. ↩︎
- Bouzas fue un municipio propio hasta 1904, año en el que se produjo su anexión oficial a Vigo. Por tanto, en 1920 ya llevaba 16 años integrado administrativamente en el término municipal vigués. Antes de la anexión, Bouzas tenía una identidad muy marcada como villa marinera y puerto con actividad pesquera y conservera relevante. Su incorporación a Vigo respondió en gran medida al crecimiento industrial y portuario de la ciudad, que a finales del siglo XIX y comienzos del XX estaba expandiéndose hacia el oeste. A pesar de la integración administrativa, Bouzas ha conservado hasta hoy una fuerte personalidad histórica y cultural dentro de Vigo. ↩︎
Para saber más:
El Español / Treinta y Seis: Así era Samil antiguamente. Un recorrido fotográfico (…)
La Voz de Galicia: El día que Samil pasó a manos de Vigo
La Voz de Galicia: El tranvía llegó a Samil después de 31 años de servicio
La Voz de Galicia: La diputacion incorpora 197 fotografias del viguésNatalio Abad
Faro de Vigo: Fillos do Sol. Los protohippies que conquistaronque conquistaron el Samil de los años 30
Vigo-É: El muro de Samil cumple medio siglo
Atlántico: El recordado hotel Samil y los servicios que prestó a Vigo y la cultura
Atlántico: Una parte del muro de Samil pasa a la historia
Vigopedia: Samil años 70
El Salto Diario: Recuperar Samil no era esto
Diputación de Pontevedra: https://arquivos.depo.gal/-/fondo-grafico-natalio-abad
Atlántico Diario: Gobierno y Concello apuestan por continuar con la ampliación de Samil

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