Samil: asfalto, muros y política. Los asesinos de playas.

La Playa de Samil en Vigo, es hoy la playa más extensa del municipio, con aproximadamente 1.115 metros de longitud y una anchura media de aproximadamente 15 a 60 metros de ancho, dependiendo de la marea y siempre según las fuentes consultadas. La de su anchura es la media, bien sean 15, bien 60 los metros, la actual playa delata hasta qué punto, en nombre del progreso y de sólo sabe Dios de qué otro sesudo, razonamiento, si alguna vez lo hubo, se destruyó con saña un espacio natural único..

La playa de Samil en una inusual vista aérea tomada a finales de los años 20 comienzo de la década de 1930
La playa de Samil en una inusual vista aérea tomada a finales de los años 20 comienzo de la década de 1930. Era una playa prácticamente virgen y fuera del alcance de todos aquellos que no estuviesen dispuestos a dar un largo paseo desde Vigo. A comienzos del siglo XX, la playa no era un destino popular para ocio recreativo como tomar el sol, jugar o bañarse libremente. Las costas se veían como lugares peligrosos o terapéuticos. Se tomaban baños de mar medicinales y se entendían los arenales como espacios de diversión. Las playas, las accesibles, urbanas, a menudo estaban contaminadas y olían mal, lo que disuadía visitas casuales. Los trajes de baño eran pesados y cubrían casi todo el cuerpo. Esto hacía incómodas las actividades, y la mezcla de géneros generaba objeciones morales, y las playas estaban divididas en muchos casos en zonas de hombres y mujeres. Sí, como estás leyendo. La piel pálida era un símbolo de estatus alto, que indicaba que no era necesario no trabajar al sol, como sí lo hacían las clases bajas. Broncearse se consideraba vulgar y poco saludable. Se usaban parasoles y refugios para evitarlo. Las visitas eran por motivos médicos, como «curas» con agua salada, no por placer solar. El bronceado como moda surgió en los 1920, con influencers como Coco Chanel. El acceso a las playas era limitado: solo élites podían viajar a costas por prescripción médica o por escapadas ocasionales. La falta de infraestructuras como carreteras y transporte impedía visitas masivas. Esta visión cambió gradualmente desde 1910-1920, con la evolución de la moda, la urbanización de terrenos costeros y las promoción del sol como saludable, democratizando la playa como una lugar de relax y ocio moderno. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

Pero no sólo fue la de Samil la única víctima de un sentido del urbanismo aterrador. También lo fueron el resto de las playas de menor longitud pero similar belleza que fueron destrozadas sin piedad engullidas por una urbe caracterizada por un crecimiento tumoral imparable. La playa Azul, el extremo norte de Samil, Cocho das Dornas, Tombo do Gato, Los Olmos, el Molino, Alcabre, Santa Baia y la playa de Bouzas. De las playas a los pies de la ciudad no queda ni rastro, pues fueron rellenadas con piedra, hormigón y asfalto a finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.1

Detalle del "Plano de la Ría de Vigo" de 1850 superpuesto sobre un detalle de la carta náutica oficial  G30 "Ría de Vigo"
Detalle del «Plano de la Ría de Vigo» de 1850 superpuesto sobre un detalle de la carta náutica oficial G30 «Ría de Vigo» del Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM) mostrando como los rellenos de la ría desde el el siglo XIX produjeron la desaparición de las playas urbanas, como las de Bouzas (1), Coya (2), San Francisco y el Berbés (3) o el Arenal (4). Las fuentes más consistentes indican que desde mediados del siglo XIX Vigo ha ganado más de 2 millones de metros cuadrados al mar. Una cifra concreta mencionada en varias ocasiones es superior a 2.000.000 m², asociada al crecimiento urbano y portuario en detrimento de la ría (la gran mayoría de los cuales están reflejados en esta ilustración). El «Plano de la Ría de Vigo» de 1850, la carta náutica más destacada de la ría de Vigo en el siglo XIX realizada por el capitán de fragata D. Antonio Doral y publicada por la Dirección de Hidrografía en Madrid. Este documento detalla la orografía, sondas y fondeaderos de la bahía, siendo corregido y ampliado posteriormente en 1867 para mejorar la navegación en las Rías Baixas. Fuente: Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico

El recuerdo de aquel paisaje único que enamoró a Julio Verne, a reyes y a nobles europeos que visitaban la ciudad a bordo de sus suntuosos yates y todo viajero que arribaba por mar a nuestra ciudad, yace bajo calles, astilleros, naves industriales, áreas portuarias, edificios administrativos, centros comerciales y edificios residenciales de alcurnia, como los que rodean al parque de la Alameda, erigido sobre lo que fue la playa del Arenal cuyo relleno comenzaría en 1870.

Imagen de Vigo sobre 1895, tomada por Filippo Prosperi Cortechi
Imagen de Vigo sobre 1895, tomada por Filippo Prosperi Cortechi. Prosperi nació en Todi (provincia de Perugia, Italia) en 1817 y falleció en Vigo el 12 de mayo de 1899. Fue un fotógrafo italiano que se estableció en Vigo. Llegó a Galicia como parte de la compañía teatral de Adelaide Ristori. Contrajo matrimonio con Cándida Filomena Otero Fontán, pontevedresa nacida en 1846 y fallecida en 1915, quien era considerablemente más joven que él. El matrimonio se dedicó a la fotografía. Tras la muerte de Felipe en 1899, Cándida Otero asumió la dirección del negocio, que pasó a denominarse «Viuda de Prósperi». La pareja no tuvo hijos. En 1907, Cándida se asoció con Jaime Pacheco, y la empresa adoptó el nombre de «Pacheco y viuda de Prósperi». El trabajo fotográfico del matrimonio Prosperi-Otero constituyó el origen de lo que más tarde se conocería como el Archivo Pacheco, el archivo fotográfico documental más relevante de Vigo y su historia.

Las condiciones de salubridad, la necesidad de crecimiento de la ciudad en una zona llana, el empuje comercial e industrial de la ciudad, unidos a una menor sensibilidad ambiental, convirtieron al ciudad en un potente motor económico y demográfico, pues miles de familias emigraron del interior rural a Vigo buscando una vida mejor. La población de Vigo creció aproximadamente un 1.200% o más entre 1900 y el año 20002, convirtiéndose en una de las ciudades que proporcionalmente más creció en Europa occidental durante el siglo XX. Esa explosión demográfica justifica en gran medida la improvisación y el desarrollismo vividos, pero en ningún modo sirve para disculpar la fealdad, la falta de armonía y de mínimo sentido de la estética que caracteríza a esta y a la inmensa mayoría de los pueblos, villas y ciudades gallegas.

La historia de Samil es la historia común de la desaparición de las dunas y la destrucción de un entorno natural excepcional, bajo paseos y aparcamientos, hoteles y urbanizaciones, constante en casi toda la costa de las Rías Baixas, salvo afortunadas excepciones.

Detalle de la carta náutica de la ría de Vigo levantada en 1910
Detalle de la carta náutica de la ría de Vigo levantada en 1910 por la Comisión Hidrográfica a bordo del vapor de guerra Urania. Publicada por la Sección de Hidrografía, Madrid, en 1912. Figuran cuatro líneas del cable submarino telegráfico que tendieron la Eastern Telegraph Company, conocida como el Cable Inglés y su homóloga la compañía alemana Cable Alemán. En ella se aprecia la distancia entre la playa de Samil (esquina inferior izquierda) y la ciudad, en el extremo superior derecho. Fuente: Instituto Geográfico Nacional

Vigo era una villa portuaria con alrededor de 10.000 habitantes, centrada en el casco antiguo, conocido como el Berbés, y el puerto, por lo que Samil estaba a una distancia aproximada de 7-8 km del centro urbano, accesible tan sólo a través de caminos rurales complicados y sin transporte público.

Siglo XIX: Un arenal salvaje y poco accesible

En esta época, Samil era un sistema dunar virgen, compuesto por extensas dunas de arena blanca y fina, rodeadas de pinares y la desembocadura del río Lagares3. No se utilizaba como playa recreativa, ya que el baño de mar como ocio era un concepto emergente en Europa y aún no popular en Vigo. En su lugar, el área probablemente se empleaba para actividades agrícolas, pesca o pastoreo local, dada su ubicación rural en la parroquia de Navia.

La playa de Samil en una fotografía tomada aproximadamente entre 1935 y 1940
La playa de Samil en una fotografía tomada aproximadamente entre 1935 y 1940. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
La desembocadura del río Lagares sobre 1934. Foto coloreada.
La desembocadura del río Lagares sobre 1934. Aún no existían ni el puente, ni el relleno para la construcción de campo de fútbol y el polideportivo que aniquilarían la playa de la Foz y transformarían el paisaje de forma radical. ( Colección documental Memoria histórica, Deputación de Pontevedra. Fondo gráfico Natalio Abad)
Lagares, la Foz. Samil
La playa de Samil en la desembocadura del río Lagares, zona conocida como La Foz. Esta es una foto coloreada sobre una imagen originalmente datada entre 1920 y 1930. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

No existían infraestructuras turísticas, y las, hoy desaparecidas, playas urbanas de Vigo, como el Arenal, el Berbés o Coya, eran las preferidas para baños terapéuticos iniciales. El progreso imparable desarrollo industrial de Vigo en la segunda mitad del siglo XIX comenzó a erosionar las playas céntricas, hasta hacerlas desaparecer totalmente bajo rellenos de piedra y hormigón, para ampliar el puerto, ensanchar calles y llevar el transporte de mercancías por ferrocarril hasta el área portuaria, pero Samil permaneció intacto hasta el siglo XX.

Albores del siglo XX. Samil empieza a ser frecuentada

A partir de, aproximadamente, 1915, el arenal de Samil empieza a ganar impulso como playa alternativa ante la desaparición gradual de los arenales urbanos de Vigo. En 1915empresario coruñés Julián Mogín, entendiendo el potencial que tenía la playa de Samil, solicita la conexión del centro de la ciudad con esta por tranvía para potenciar su uso recreativo, marcando así el comienzo de su conversión en la playa por excelencia de Vigo. Pero sus petiviones no fueron atendidas. En 1926 se inauguraría la línea de tranvía que realizaba el trayecto de Vigo a Baiona. a lo largo de su recorrido había jalonada por ocho apeaderos, pero ninguno llevaba a la playa.

Samil y los habitantes del río Lagares: Os Fillos do Sol

Os fillos do sol en sus piraguas frente al palafito del Lagares
En primer plano, Natalio Abad , Antonio y Pepe Villaverde, junto a otra mujer, miembros del grupo Os Fillos do Sol, en piraguas. En segundo plano, apoyada en la barandilla del palafito construido por ellos en 1933 en el río Lagares, la madre de los hermanos Villaverde y otras mujeres. Imagen propiedad de Olga Abad, hija de Natalio Abad, quien en 2022 alcanzó un acuerdo con la Deputación de Pontevedra para digitalizar sus fotos familiares. (E.Sarabia, Vigo. Colección documental Memoria histórica, Deputación de Pontevedra. Fondo gráfico Natalio Abad)

Los visitantes de Samil y del río Lagares de los años 30 asistían a una imagen tan poco habitual como encantadaroa. en aquel río, cuya desembocadura todavía era abierta al mar, sin un muro ni un puente que la obstaculizara, un grupo de jóvenes idealistas habían construido un palafito. Aquella singular construcción había sido levantada por un grupo llamado Os fillos do Sol un pequeño grupo naturista y libertario vigués, que se reunía en la desembocadura del Lagares para vivir una vida al aire libre. El palafito se convertiría en la base de sus actividades de baño, piragüismo y convivencia.

El palafito del Lagares en construcción
El palafito de Los Hijos del Sol durante su construcción. Imagen propiedad de Olga Abad, hija de Natalio Abad, quien en 2022 alcanzó un acuerdo con la Deputación de Pontevedra para digitalizar sus fotos familiares. (E.Sarabia, Vigo. Colección documental Memoria histórica, Deputación de Pontevedra. Fondo gráfico Natalio Abad)

Os fillos do Sol era un grupo de jóvenes vigueses reunidos en torno a la figura de Natalio Abad 4y los hermanos Villaverde. Se definían como naturistas, con simpatías libertarias y una ética muy avanzada para la época. La prensa local en la actualidad describe a Natalio Abad como un protohippie, un precursor del hippismo por su manera de vivir libre, comunitaria y centrada en la naturaleza mucho antes de los años 60. Era un joven vigués nacido en 1904, contable de profesión, montañero y naturista

El palafito del Lagares. OS Fillos do Sol
«Les ayudaron los vecinos a construirlo; cuando la marea estaba baja llevaban el material con bueyes, y cuando subía con piraguas», comenta la nieta. De acuerdo con la autorización, la estructura debía tener 56 metros cuadrados y debía desmontarse en 11 meses. Pero allí permaneció hasta el otoño de 1936, cuando una galerna se lo llevó por delante.» Imagen propiedad de Olga Abad ( Colección documental Memoria histórica, Deputación de Pontevedra. Fondo gráfico Natalio Abad)

El palafito fue construido por ellos en la zona baja del Lagares, contando con una autorización de la Delegación Marítima de la provincia con fecha de 17 de junio de 1933ya cerca de su desembocadura en la ría, en un área que entonces era un lugar de baño muy apreciado por los vigueses. Se trataba de una construcción elevada sobre pilares y estacas de madera sobre el lecho arenoso, de estilo birmano inspirado en uno que habían visto en una revista inglesa de viajes. Del palafito tan solo quedaron, hasta hace unos pocos años, algunos de los pilotes clavados en la playa de Poula de Anzuela, topónimo local que recoge la autorización para su instalación. No he logrado ubicarla en la actualidad, con lo que entiendo que, muy probablemente, dicha playa haya desparecido tras las modificaciones sufridas por las corrientes del río y la marea del mar tras la construcción del puente / muro que unió ambas orillas en la zona.

Tranvía en el apeadero de los Molinos
El tranvía llegó a la zona de Samil, incluyendo la proximidad a los Molinos (Os Muiños), el 11 de agosto de 1945, una vez finalizada la urbanización de la avenida que conecta Bouzas con la playa, llevada a cabo en 1941. Este apeadero terminal se convirtió en un punto esencial para el transporte estival hacia la principal playa de Vigo. En la actualidad, del antiguo apeadero solo se conservan un pequeño jardín y una parada de autobús. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

En la primavera de 1935, el alcalde Emilio Salgado Urtiaga anunciaba su propósito de habilitar Samil de cara al próximo verano. Para que el proyecto fuera un éxito había que comunicar aquel enclave con la ciudad. la solución vino de mano de la iniciativa privada gracias al empresario Manuel Núñez y el taxista Melitón Rodríguez quienes pusieron en marcha un servicio de autobuses a la playa. Como complemento del servicio al público, en la playa se habían dispuesto casetas con ropero, alquiler de trajes de baño, pista de baile y otras distracciones.

El Pabellon Ourense en Samil fotografiado sobre 1940
El Pabellon Ourense en Samil fotografiado sobre 1940. El Pabellón Ourense5 fue una de las construcciones más icónicas y pioneras de la playa de Samil en Vigo durante las primeras décadas del siglo XX. Representó el inicio de la transformación de una playa virgen y rural a un destino de ocio burgués (Foto coloreada con cierta libertad creativa, sobre una imagen procedente del archivo Pacheco)

En 1941 se acometió por fin la apertura y urbanización de la avenida que uniría Bouzas y Samil. y tres años después, en 1945 se resolvió el transporte a la playa. El 11 de agosto se inauguraba el servicio de tranvía tras haber construido en tres semanas el puente de Molinos. Hacía nada menos que 31 años que el Vigo urbano contaba con el transporte de tranvía. El éxito de la línea a samil fue tan rotundo como indiscutible. En los tres primeros meses desde su inauguración se despacharon treinta y nueve mil billetes.

Una vista de la playa de samil sobre los años 40
Imagen de Samil tomada aproximadamente en 1945. La foto es Lucien Roisin Besnard (París, 1884-Barcelona, 1943) fotógrafo y editor francés, establecido en Barcelona y conocido por la gran cantidad de postales que produjo y comercializó de muchos lugares de la geografía española durante la primera mitad del siglo. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Foto aérea de Samil tomada en los años 50
A finales de los años 50 el arenal de Samil aún seguía siendo una extensión casi virgen de arena. Una enorme duna coronada en cuyo extremo sur, al encuentro de la desembocadura del río Lagares, conservaba una vasta extensión salvaje de arenal y dunas, con un ecosistema de una importante marisma de delicado equilibrio y alto valor ecológico. En el extremo superior de la imagen vemos el pinar y la playa de Fontaíña que aún conservaba sus dunas. Poco después de tomada esta foto, aquel paisaje cambiaría drásticamente al construir los bloques de apartamentos sobre el río y la playa, sepultando definitivamente aquel rincón bajo toneladas de hormigón. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
La playa de la Foz
La playa de la Foz, en primer plano, desaparecida bajo la construcción de un bloque de apartamentos cuya licencia se aprobaría en 1966. esta foto data de, probablemente finales de los 30-40. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

Hasta los años 50-60, Samil era una playa salvaje con enormes dunas ascendentes, chiringuitos improvisados, que tan sólo recordarán los mayores, como O Pincho do Gato, Playa Azul, Las Olas o el Balneario y cuyo acceso estaba limitado tan sólo por el tranvía o una carretera de complicada circulación hacia Bouzas6, villa anexionada a la ciudad de Vigo en 1904.

Años 60: las primeras transformaciones urbanas

En 1967 y bajo el gobierno de Rafael Portanet Suárez, alcalde de Vigo de 1960 a 1973, se autorizan las primeras promociones inmobiliarias en la línea de costa, incluyendo complejos de apartamentos. Se realiza el relleno de la desembocadura del río Lagares, donde se construye un campo de fútbol inicial y pistas polideportivas básicas, sentando las bases del futuro Complejo Deportivo de Samil. Esto marca el inicio de la urbanización que altera el paisaje natural modificando drásticamente la desembocadura del río Lagares y su interacción con el arenal.

La Foz en la desembocadura del río Lagares en los aos 60
En esta imagen tomada en algún momento de la década delos años 60, aún no se ha realizado el relleno sobre el que se construirán el campo de fútbol y las dotaciones deportivas anexas. Tamposo se ha construido el bloqu de apartemaentos sobre la Foz y l dsembocadura del río aún mantiene gran parte de su forma natural, ya modificada por la construcción del muro sobre la arena y el puente que conecta ambas márgenes del río. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
El relleno del campo de fútbol de Samil
El campo de fútbol de Samil, conocido actualmente como el Campo Municipal Armando Cajaraville comenzó a construirse en 1967 se realizó el relleno de la zona en la desembocadura del río Lagares. Ese terreno ganado fue el espacio reservado para la futura instalación deportiva, cuya construcción aún tardaría en llegar. El campo comenzó a funcionar de manera estable tras la gran reforma de la playa de Samil y la inauguración de su paseo e infraestructuras principales, hacia 1972. En 2015 se llevó a cabo una de sus reformas más importantes, donde se instaló el césped artificial moderno y se renovaron las instalaciones para el fútbol base de la ciudad. El campo rinde homenaje a Armando Cajaraville, una figura histórica del fútbol vigués y del R.C. Celta, quien fue una pieza clave en la formación de jóvenes jugadores en la ciudad. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Una vista de la playa de Samil tomada aproximadamente hacia 1963 desde la playa del Cocho das Dornas, en el extremo norte del arenal de Samil. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Samil hacia 1966-67
La playa y las dunas de Samil. Faltaba poco tiempo para que ese paisaje desapareciera bajo el hormigón y la piedra, Miles de toneladas de arena fueron retiradas para allanar la duna y dejarla casi a la rasante de la carretera.La foto parece haber sido tomada desde lo alto del Gran Hotel Samil, inaugurado en 1969. La Avenida de Samil, que también vemos en la imagen, fue abierta en 1969. En la imagen ya se ve, en horizonte, la atrocidad perpetrada en forma de edificio de apartamentos en altura frente a la playa de A Fontaiña (o comúnmente conocida como La Sirenita). (Foto coloreada. Copyright desconocido).

El 29 de agosto de 1968, junto al ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne, el alcalde Portanet inaugura el Gran Hotel Samil-Playa, de cuatro estrellas, el primer gran hotel en la fachada litoral viguesa. Fraga concedió a su propietario, don Jovito Labandeira, la Medalla al Mérito Turístico por sus dedicación a favor del turismo

El Gran Hotel Samil
Según relata el diariodecano de la prensa de nacional, el Faro de Vigo, el Gran Hotel Samil «Fue el primer gran hotel de la fachada litoral viguesa. Su inauguración, el 29 de agosto de 1968 se vivió como un gran acontecimiento que situaba a la urbe olívica en el mapa turístico español. El evento tuvo como principales invitados al ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, y al alcalde de Vigo, Rafael Portanet. Según recoge la crónica de FARO de la época, «el propietario y promotor, el señor Jovito Lavandeira, pronunció un sentido discurso en el que expuso todo el historial de las instalaciones y las dificultades que en todo tiempo tuvo que vencer». Para destacar la importancia del «Gran Hotel Samil-Playa», su dueño destacó el gran volumen de negocio generado en sus primeras jornadas de actividad: «En 33 días de explotación se ha efectuado un cambio de divisas que asciende a la cantidad de 290.270 pesetas en dólares, escudos, liras, marcos, libras esterlinas y francos». Un dato que aporta el amplio abanico de nacionalidades que por entonces recalaban en Vigo para disfrutar de unos días de descanso. En su discurso Fraga se mostró satisfecho por «inaugurar nuevos establecimientos turísticos en este paisaje incomparable de las Rías Baixas gallegas».»

.Portanet decide y promueve esta construcción para impulsar el turismo. Ese mismo año, ordena el plan de ordenación de Samil, diseñado por el arquitecto Emilio Garrido, que incluye un paseo, dos aparcamientos, restaurantes, vestuarios y zonas ajardinadas. Estas decisiones supondrán de forma la desaparición progresiva de las dunas al priorizar el desarrollo urbano sobre la conservación del entorno natural.

La playa de Samil hacia finales de 1969
Inaugurado el Gran Hotel Samil, las dunas seguían coronando el arenal que se había convertido en la playa bulliciosa y familiar de la ciudad. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Samil en 1970

En octubre de 1969 se abre la Avenida de Samil mejorando el acceso al arenal y reduciendo la distancia efectiva del centro de Vigo a unos 5-6 km, consolidando su rol como playa principal de la ciudad. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

Años 70: la implacable urbanización y la desaparición de las dunas

En 1970 el alcalde Portanet inicia las obras del muro-paseo, conocido como «el paseo de Samil», en mayo, con un presupuesto inicial de diez millones de pesetas (60.000 € de hoy). Esto transforma el arenal salvaje: las dunas, que llegaban hasta el interior de Navia, desaparecen bajo cemento para crear una playa urbana.

La playa de Samil sobre 1970
Una vista más de la playa de Samil a comienzo delos 70, poco antes de que comenzase la construcción del muro. Aquí se aprecia que ya hacía tiempo que las dunas, de las que aún se conservaban restos, habían sido aniquiladas bajo las ruedas de los coches que aparcaban de forma desordenada en cualquier lugar, muros de fincas que se abalanzaban sobre la playa, chirinquitos desordenados. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Complejo residencial sobre la desembocadura del Lagares
En 1966 se aprobó la construcción de un gran complejo turístico residencial. Un total de 36 apartamentos de dos o tres dormitorios y cuya superficie oscilaba entre los 83 y 115 metros cuadrados. Estos apartamentos se erigieron sobre desembocadura del río Lagares y abalanzándose sobre la playa de la Foz. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
Foto aérea de la playa de a Calzoa (conocida como playa de las Barcas) en la década de los años 60 . Aúnno se han construído los apartaamentos sobre las dunas. Se aprecia la amplitud de la desembocadura del río Lagares, y la vsta hacia el norte aún permite apreciar las dunas. Aún no se ga construido el Gran Hotel Samil pero, a la derecha, entre los árbole, se puede apreciar que ya se han rellando y aplanado la zona de dunas y desembocadura sobre la que se ha hecho la superficie plana de lo que serán el campo de fútbol y las pistas de tenis. (Foto coloreada. Copyright desconocido).
La urbanización de la Foz sobre la playa de A Calzoa
En la parte inferior de la fotografía, de nuevo, al igual que la anterior foto, la playa de la Calzoa, la desembocadura del río Lagares y la urbanización de apartamentos. La perspectiva de la playa de Samil ya ha sido transformada radicalmente tras la construcción del edificio del Gran Hotel Samil Playa, que destaca en el horizonte. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

Se construye la urbanización de la Foz, un complejo de apartamentos sobre la desembocadura del río y sobre las dunas de la playa de la Foz. Portanet defiende el proyecto de urbanización de la playa, y la construcción del futuro muro, en un pleno municipal para «acabar con la anarquía de chabolas»

Una imagen del muro de Samil durante su construcción.
Una imagen tomada durante la construcción del muro en la que cualquier mirada sensible puede contemplar, dolorosamente, como lenta e inexorablemente, se cometía una atrocidad ante los ojos atónitos de miles de ciudadanos incapaces de demoler y paralizar uno de los destrozos más imperdonables perpetrados en las Rías Gallegas. A conciencia, de forma alevosa, sin escrúpulos y con regodeo.

El 16 de octubre de 1970, habiendo sido iniciadas las obras de mutilación de la playa en mayo, se publicaba un manifiesto firmado por 40 intelectuales vigueses que denunciaba la construcción del muro-paseo refiriéndose, con razón, al muro-paseo como una «fría mutilación y burda deformación» de la playa, comparándola con una «Línea Maginot» que destruía la «insuperable belleza y gracia» del arenal natural. Una verdad incontestable.

Da comienzo la construcción del muro de Samil
Una imagen de a construcción de la infame trinchera, del lamentable muro, el asesino de dunas y playas. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

Los firmantes más destacados fueron Valentín Paz-Andrade, escritor, jurista y uno de los grandes intelectuales gallegos del siglo XX; Eduardo Blanco Amor, escritor y periodista; Xosé María Álvarez Blázquez y sus hermanos, fundadores de la Editorial Galaxia, así como figuras clave de la cultura gallega entre quienes destacaba la firnma de Francisco Fernández del Riego, escritor, presidente de la Real Academia Galega. El texto del manifiesto apelaba al respaldo de «los devotos de la playa de Samil» y criticaba el uso de dinero público para «ultrajar» el «verdadero pulmón de nuestra ciudad».

Construcción del muro de Samil en 1970
Construcción del muro de Samil en 1970. La brutalidad de la intervención es evidente. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

La construcción del muro generó un rechazo masivo y popular en la ciudad. Miles de vigueses secundaron la protesta de forma espontánea pero ni toda la oposición ciudadana pudo paralizar la obra. La prensa de la época, como el desaparecido «El Pueblo Gallego» publicó viñetas satíricas que se burlaban del muro «Creí que estaba en la ría de Vigo y resulta que estoy en la de Muros».

El Pueblo Gallego

EL MURO DE SAMIL PRODUCIRÁ CONSECUENCIAS TAN DAÑOSAS COMO IRREVERSIBLES Su trazado destruye la estética oval del maravilloso escenario. El espacio de pública utilización quedará nuevamente mutilado.

En estas mismas páginas hemos venido recogiendo las frecuentes quejas de numerosos vigue ses que veían alarmados cómo se extendía el muro de la playa de Samil, acortando el arenal y atentando seriamente contra la estética, Ante la lluvia de protestas, el Alcalde inspeccionó personalmente las obras el pasado día 6 de Julio, ordenando el retranqueo del muro. Desde entonces, nada se ha vuelto a decir sobre el tema, que merece, desde luego, un cuidadoso tratamiento. Hoy recogemos un escrito firmado por cuarenta personas -intelectuales, artistas y profesionales destacados, que hacen un llamamiento para que los males se corrljan. Este es su texto integro:

Uno de los chiringuitos de los que poblaron Samil hasta la década de los años 70
Uno de los chiringuitos de los que poblaron Samil hasta la década de los años 70

« Ante la dimensión de las torpezas, que incomprensiblemente se vienen perpetrando contra la dotación de recursos naturales de nuestra tierra, tanto de orden estético como utilitario, creemos llegada la hora de ejercitar el derecho de legítima defensa del interés colectivo. Y de ejercitarlo públicamente, ya que el silencio pudiera interpretarse como complicidad; una forma de culpa cívica en que no deseamos incurrir, ni como gallegos, ni como vecinos de Vigo, ni como amigos de la playa de Samil.

Tal es la razón que nos obliga a solicitar turno en esta acogedora tribuna, y romper a la vista de todos una lanza contra la obra de fría mutilación y burda deformación, que contra viento y marea se viene ejecutando en un lugar privilegiado de nuestra geografía, verdadero pulmón de nuestra ciudad.

El caos de coches, postes electricos, chiriguitos y estructuras que poblaban Samil en 1970
El caos de coches, postes de tendido eléctrico, chiringuitos y estructuras que poblaban Samil en 1970 eran una muestra palmaria de la falta de control e interés mostrado por el Ayuntamiento hacia el ordenamiento del arenal. Pero, ahora bien, entre poner coto al desorden y el chabolismo y hacer lo que perpetraron, hay un largo trecho.

Después de años y años de incomprensible abandono y chabolismo acampante -que cuando menos han respetado la integridad de la joya en su estuche natural, viene ahora la mano miope de la tecnocracia, a utilizar los millones del erario público para ultrajar la maravilla que sólo a la Providencia debemos.

Basta contemplar la mole de cemento que se viene construyendo a caballo de la playa, y su perfil caprichosamente quebrado, para calcular las consecuencias, tan dañosas como irreversibles, que de la prosecución de la obra en tales condiciones habrían de derivarse. Nos limitamos a señalar las dos de mayor volumen:

Camping en Samil en los años 70
Esta postal de los años 70 no sólo nos da una idea de la baja exigencia estética y visual de quienes la editaron o quienes la compraron, franquearon y enviaron a un pariente o a un amigo, presumiendo de camping casi chabolista y cemento orgulloso de erguirse en el horizonte. También no indica que era imprescindible acometer un plan de ordención de la zona. Pero nada justifica que hubiera que construir un muro mutilando las dunas y provocando la paulatina desaparición de la playa. Desde finales de los 70 se convertiría enun aparcamiento, hasta hoy.

A) La pérdida de la configuración natural del conjunto, que adopta la forma de concha suavemente alargada, desde los arrecifes costeros de Alcabre hasta la desembocadura del río Lagares -también erróneamente aterrada hasta el cauce estricto. La linea original del conjunto, dotada de insuperable belleza y gracia, quedará sustituida por una burda «Linea, Maginot» contra los embates de la mar, trazada con entrantes y salientes inexplicables, que destruyen la estética oval del maravilloso escenario.

B) El emplazamiento del futuro paseo marítimo по respeta los límites propios del espacio playero, ni menos del complementario. Un espacio de pública utilización. en verano multitudinaria, que debería ensancharse en lo posible, y habrá de quedar nuevamente mutilado. La amputación aún será mayor, si con apoyo en la fortaleza segregadora, y adosada a ella, se construye una monótona batería de casetas para los bañistas de la línea tradicional. Cualquiera de ambas razones sería más que suficiente para legitimar nuestra protesta, pero la transcendencia que ésta pueda alcanzar dependerá tanto de la comprensión que encuentre, como de! grado de adhesión popular con que sea compartida. 

Tal es la invitación que nos permitimos hacer, a todos los devotos de la playa de Samil, y en especial a nuestros convecinos de Vigo.

Vigo, a 14 de octubre de 1970

El sucesor de Portanet en la alcaldia, Antonio Ramilo Fernández, ante la presión ciudadana, hizo una única concesión: retranquear el muro un metro hacia el interior. en definitiva, lo mismo que no hacer nada. No hubo una inauguración oficial. Se hizo con nocturnidad y alevosía el 28 de marzo de 1972, de noche, con la excusa de probar la iluminación, con el objetivo de evitar manifestaciones y fotos incómodas.

Una imagen de la playa de Samil totalmente mutilada y destrozada
La evolución de la playa de Samil. De imponente arenal salvaje a playa urbana con necesidad de ser rellenada con arena de forma periódica. el muro ya era una realidad y la desaparición de las dunas y la paulatina reducción de la arena de la playa, un hecho irreversible. Lleno de ira y rabia intergeneracional, me pregunto, ¿cómo es posible que los hombres responsables de esta atrocidad, y muchas otras, sean recordados con placas que dan nombre a calles y avenidas en la ciudad que destruyeron? (Foto coloreada. Copyright desconocido).

El muro generó un rechazo duradero hacia la propia playa. Muchos vigueses dejaron de ir a Samil y empezaron a desplazarse a arenales más lejanos, como O Vao u otras playas. Se habia convertido en un playa sin encanto, habia perdido intimidad y se había transformado en una playa urbana de cemento sin alma. El muro supuso la desaparición de los chiringuitos y de las dunas consolidando paseos allicatados y dotaciones urbanas.

El muro de Samil en 1972
En 1972, fecha aproximada de esta imagen, ya se habiá ejecutado muro de Samil. Ya había aparcamientos sobre lo que anteriormente habían sido dunas y aún permanecían en pie los edificios de los antiguos chiringuitos y bares, como el el «El Cocho das Dornas» en primer plano en esta imagen. El destrozo era imparable.En la imagen ya se ve, en horizonte, la atrocidad perpetrada en forma de edificio de apartamentos en altura frente a la playa de A Fontaiña (o comúnmente conocida como La Sirenita) y los apartamentos edificados sobre la Foz, en la desembocadura del río Lagares. (Foto coloreada. Copyright desconocido).

Entre los años 1973-1974 el ex-alcalde Portanet, hombre influyente, y el alcalde Antonio Ramilo, negocian en Madrid la permuta de terrenos, pues la playa de Samil y la costa, eran competencia estatal. Se inaugura el Complejo Deportivo de Samil, también de forma discreta, incluyendo la ampliación del campo de fútbol y de las pistas polideportivas, construidos en 1967. Se construyen aparcamientos junto al paseo.

Dos años después, en 1976, Joaquín García Picher, alcalde de 1974 a 1977, logra la aprobación del Consejo de Ministros del 23 de enero para que la ciudad adquiera 102.207 m² en Samil a cambio de terrenos en el centro. Esto formaliza las urbanizaciones y dotaciones, destinando 25.300 m² a zonas de aparcamiento, zonas verdes e instalaciones deportivas.

De 1980 a 1990: el ensañamiento definitivo contra la playa

El parking del desaparecidoJonathan en Samil en los años 80
Una imagen icónica a finales de los años 80. Amanece y los parkings sobre la playa de Samil han sido el escenario de un fenómeno que dió en llamar el botellón. Grupo de jóvenes acudían con sus coches a los aparcamientos donde consumíamos bebidas, tabaco, -algunos otras sustancias- y scuchábamos música. En la imagen, probablemente tomada entre 1987 y 1995, se ve el aparcamiento a lado del desaparecido restaurante «Jonathan». Al fondo se aprecia la estructura del tobogán de agua que presidía la entrada del restaurante, cafetería y heladería «San Remo», en proceso de demolición mintras escribo estas líneas, y al fondo, el también desaparecido «Camaleón», bar y cafetería que, al igual que los anteriores, marcó una época. En la actualidad, en el lugar que ocupaba el «Jonathan» se alza el «Marina Cíes Beach Club» y parte del parking está ajardinado.
El desolador paisaje urbano en el que para la década de los 80 del pasado siglo se había convertido la playa de Samil. El que antaño fuera un arenal salvaje, alejado de la ciudad, fue invadido sin piedad, desmoronado a conciencia. Dunas aplanadas y vaciadas para la construcción insensata, a un lado, de piscinas, pistas de baloncesto, restaurantes y fuentes y atravesadas al otro por una avenida de cuatro carriles. Se estima que la construcción del paseo y las zonas ajardinadas ocuparon y sepultaron aproximadamente de 25.000 a 30.000 m2 del sistema dunar y playa alta.
El desolador paisaje urbano en el que para la década de los 80 del pasado siglo se había convertido la playa de Samil. El que antaño fuera un arenal salvaje, alejado de la ciudad, fue invadido sin piedad, desmoronado a conciencia. Dunas aplanadas y vaciadas para la construcción insensata, a un lado, de piscinas, pistas de baloncesto, restaurantes y fuentes y al otro una avenida de cuatro carriles. Se estima que la construcción del paseo y las zonas ajardinadas ocuparon y sepultaron aproximadamente de 25.000 a 30.000 m2 del sistema dunar y playa alta.

A finales de la década de los 1980 Manuel Soto Ferreiro, alcalde de Vigo de 1979 a 1991, promueve la mayor reforma del entorno de Samil, añadiendo aparcamientos, nuevas pistas deportivas, incluyendo las 12 pistas de tenis y 3 de pádel en el Complejo Deportivo y piscinas. También promovió la construcción de de nuevos restaurantes, merenderos, parques infantiles y nuevos aparcamientos. Todas las actuaciones fueron dirigidas a remodelar o amplair dotaciones, lejos de pretender recuperar el encanto que tuvo en origen, combinándolo con su actual dedicación al ocio.

El concejal de obras de la época, Agustín Arca, fue el encargado de supervisar estas obras, dejando su particular rúbrica en aquellas intervenciones caracterizadas por el mal gusto y la más indiscutible fealdad, que hizo durante años, una insignia de la ciudad. Por fortuna, y para alivio de las penas en el alma de cualquiera con un mínimo de sensibilidad, muchas de las actuaciones diseñadas, aprobadas y dirigidas por Arca, han sido derruidas y han desaparecido.

Vista aérea de la desembocadura del río Lagares en los años 60
A finales de los 60 el flujo de circulación de las mareas, el río y el movimiento de arena en la desembocadura del río Lagares, se vio alterado por el muro sobre el que se construyó la carretera de Samil. Aún no se había consumado la aberrante ocurrencia de rellenar el área que más tarde sería el campo de fútbol, pero el daño irreparable ya estaba hecho.
Vista aérea de Samil y Fontaíña entre 1990 y 200
Vista aérea de Samil y Calzoa entre 1990 y 2000. El avance de la construcción es implacable. Las pistas de tenis y el campo de fútbol han invadido lo que fue arena y río. Aún se alza el hoy desaparecido Gran Hotel Samil, en el extremo norte de la playa. El campo de fútbol y las pistas de tenis ocupan lo que fue playa y río.

Siglo XXI: nuevas reformas

En 2020 todo lo que pudo haber sido Samil y no fue, es tan sólo un recuerdo nostálgico.
En 2020 todo lo que pudo haber sido Samil y no fue, es tan sólo un recuerdo nostálgico. Donde durante casi cincuenta años se había erguido el Gran Hotel Samil, demolido en 2019, ahora se alza el enorme hotel Attica 21. El Verbum, la casa de las palabras, el edificio cúbico en el centro de la imagen, una absurda ocurrencia perpetrada siendo alcalde Carlos González Príncipe se concibió como un «templo del lenguaje» y un lugar interactivo dedicado a las palabras, inaugurado en el año 2003. No se podía haber elegido peor lugar y haber tenido peor idea para un museo que, como cualquiera podría haber pronosticado, iba a fracasar estrepitosamente, es hoy objeto de una reforma para transformarse en el Museo de la historia de Vigo. Céntrico, como debe ser. (Nótese el tono ácido hialu-irónico). Un mamotreto cuya construcción costó 9 millones de euros y cuyo mantenimiento, desde su inauguración ha rondado, hasta la fecha, 1 millón de euros anuales. En fin, todo mal.

En la década de 2000-2010 se consolida el complejo deportivo con sus instalaciones actuales: el campo de fútbol, 12 pistas de tenis y 3 de pádel y los aparcamientos se amplían progresivamente.

2025-2026: Bajo Abel Caballero Álvarez (alcalde desde 2007), se anuncian reformas en el Complejo Deportivo: renovación del césped del campo de fútbol (590.000 €), cubierta de grada (130.000 €), nuevos cierres y un proyecto de eficiencia energética, con finalización prevista antes del verano de 2026. No alteran el paisaje histórico, pero mantienen el legado urbanístico

¿Llegará la prometida regeneración?

La regeneración de la Playa de Samil, en Vigo, es un asunto recurrente desde los años noventa. La pérdida progresiva de arena, los problemas de erosión y el impacto acumulado de las infraestructuras construidas en su frente marítimo han convertido a Samil en un caso paradigmático de playa urbana tensionada entre el uso intensivo y el equilibrio ambiental. Las administraciones siguen estudiando soluciones a la catástrofe que sólo elleas han perpetrado, bajo distintos mandos, pero de forma imparable.

Durante los años noventa y principios de los 2000 se optó por una solución recurrente: realizar rellenos con arena procedente de dragados portuarios y de bancos submarinos autorizados. Sin embargo, estos aportes presentaban problemas técnicos importantes. La arena no siempre tenía la misma granulometría que la original y, en muchos casos, parte del material era demasiado fino. El mar redistribuía rápidamente esos sedimentos, lo que convertía las actuaciones en soluciones temporales y costosas que obligaban a repetir la operación periódicamente.

Políticos politiqueando
Políticos politiqueando. «La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, destacó la recuperación de las dunas de Samil y el carácter ecológico del nuevo paseo.» Un oximoron en toda regla. Ecológico y paseo y no son, a mi humilde juicio, conceptos compatibles. En la foto, la ministra Sara Aagesen, acompañada por Abel Caballero y Carmela Silva en Samil. (Foto: ©Atlántico Diario ©Vicente Alonso)

Entre 2000 y 2010 se planteó un enfoque más ambicioso. Se puso sobre la mesa un proyecto de regeneración integral que incluía la recuperación del sistema dunar, la eliminación parcial de infraestructuras duras, el estudio de espigones sumergidos y nuevos aportes masivos de arena. Sin embargo, el plan se encontró con importantes dificultades: las competencias estaban divididas entre el Ayuntamiento, Costas del Estado y la Xunta; existían condicionantes de impacto ambiental; los costes eran elevados; y surgió cierta oposición a la retirada de instalaciones consideradas emblemáticas por parte de la ciudadanía, con el consiguiente miedo a la pérdida de apoyo en las urnas.

Se han realizado refuerzos puntuales de dunas, aportes periódicos de arena, mejoras en la gestión del paseo y planes de renaturalización progresiva. No obstante, no se ha acometido una transformación radical del frente marítimo que modifique de raíz el modelo de playa. Lo que mis ojos han podido ver ha sido únicamente el retranqueo de un muro y la adaptación a la estética del siglo XXI de un paseo de aspecto amable, pero sigue siendo un muro. Básicamente se ha acometido un proyecto de propaganda política. Como rezaba el titular de El Salto Diario , en efecto, recuperar Samil no era eso.

Samil suscita discusión de dos modelos enfrentados. Por un lado, el modelo urbano apuesta por mantener el paseo y las infraestructuras, mantener el alto uso recreativo y recurrir a aportes periódicos de arena cuando sea necesario. Por otro, el modelo natural propone retirar parte del paseo, restaurar la dinámica natural del arenal y reducir la artificiosidad del entorno. ¿Veremos el arenal de Samil recuperado?. No tengo muchas esperanzas, pero ojalá esté equivocado.


Notas:

  1. A comienzos del siglo XX, la playa no era un destino popular para ocio recreativo como tomar el sol, jugar o bañarse libremente. Las costas se veían como lugares peligrosos o terapéuticos. Se tomaban baños de mar medicinales y se entendían los arenales como espacios de diversión. Las playas, las accesibles, urbanas, a menudo estaban contaminadas y olían mal, lo que disuadía visitas casuales. Los trajes de baño eran pesados y cubrían casi todo el cuerpo. Esto hacía incómodas las actividades, y la mezcla de géneros generaba objeciones morales, y las playas estaban divididas en muchos casos en zonas de hombres y mujeres. Sí, como estás leyendo. La piel pálida era un símbolo de estatus alto, que indicaba que no era necesario no trabajar al sol, como sí lo hacían las clases bajas. Broncearse se consideraba vulgar y poco saludable. Se usaban parasoles y refugios para evitarlo. Las visitas eran por motivos médicos, como «curas» con agua salada, no por placer solar. El bronceado como moda surgió en los 1920, con influencers como Coco Chanel. El acceso a las playas era limitado: solo élites podían viajar a costas por prescripción médica o por escapadas ocasionales. La falta de infraestructuras como carreteras y transporte impedía visitas masivas. Esta visión cambió gradualmente desde 1910-1920, con la evolución de la moda, la urbanización de terrenos costeros y las promoción del sol como saludable, democratizando la playa como una lugar de relax y ocio moderno. Para ser justos no podemos juzgar con ojos del siglo XXI las rápidas transformaciones urbanas de una ciudad que crecía industrial y demogr´ficamente a n ritmo endiablado, ocupando terrenos, como las playas, a las que no se daba mayor importancia, sino que eran lugares que se veían como una oportunidad de consolidación industrial. Sin embargo la playa de Samil y como la destrozaron las sucesivas corporaciones municipales (así como las demás playas del municipio)no tienen ningún tipo de justificación. Ya existía una sensibilidad ambiental y de reconocimiento paisajístico como un valor en si mismo, y sin embargo la ambición, la búsqueda de al reputación, una visión populista y arrolladora soberbia llevó a la desapraciòn de nuestros arenales. ↩︎
  2. La población de Vigo en 1900 era de alrededor de 23.000 – 23.144 habitantes. Cerca del 2000: A finales del siglo XX y principios del XXI, la ciudad rondaba los 300.000 habitantes. Esto significa que la población se multiplicó más de diez veces en cien años, experimentando un aumento casi exponencial especialmente entre las décadas de 1930 y 1970. ↩︎
  3. El Río Lagares es el principal río del municipio de Vigo y uno de los elementos naturales más importantes de la ciudad. Nace en el interior del municipio, en zonas rurales y boscosas, y recorre aproximadamente 17 kilómetros antes de desembocar en la Ría de Vigo, concretamente en la zona de la Playa de Samil. A lo largo de su recorrido atraviesa parroquias, barrios urbanos e incluso áreas industriales, lo que lo convierte en un río muy ligado a la evolución histórica y económica de la ciudad.
    En sus tramos altos, el Lagares conserva un carácter más natural, con vegetación de ribera, pequeños senderos y zonas tranquilas donde todavía es posible observar fauna y disfrutar de un entorno verde poco habitual en una ciudad de tamaño medio. Sin embargo, a medida que se acerca al núcleo urbano, el río muestra también el impacto de la urbanización: canalizaciones, puentes, carreteras y antiguas instalaciones industriales han condicionado su cauce. Durante décadas sufrió una fuerte contaminación derivada del crecimiento industrial y urbano de Vigo, especialmente en el siglo XX. En los últimos años, sin embargo, se han desarrollado proyectos de saneamiento, recuperación ambiental y creación de sendas fluviales que han mejorado notablemente su estado. Hoy cuenta con tramos acondicionados para el paseo y la bicicleta, integrados en rutas verdes que conectan distintos barrios. El tramo final, antes de llegar al mar, forma una pequeña marisma en Samil que actúa como zona de transición entre el agua dulce y la salada. Este espacio tiene valor ecológico y cumple una función importante como hábitat para aves y como filtro natural. Es más bien un río modesto en tamaño pero clave en identidad y equilibrio ambiental. Es el eje verde de la ciudad, un corredor natural que atraviesa su territorio de interior a costa y que refleja tanto su pasado industrial como su actual apuesta por la recuperación ambiental. ↩︎
  4. Natalio Abad (1904-1993) estudió en los Salesianos y se formó como contable, trabajando en una conservera viguesa.​
    Fundó durante la Segunda República el grupo naturista Os Fillos do Sol (1933–1936), un “oasis de libertad” que practicaba nudismo, vida comunitaria al aire libre y piragüismo, y construyó el palafito del Lagares. Era aficionado a la literatura de aventuras (Salgari, Verne) y a Tolstói, y defendía una vida sencilla, ecológica y sostenible; se desplazaba en piragua al trabajo y diseñó incluso una bicicleta con sidecar para viajar con su mujer e hija.​ Tras el 36, orientó su energía al montañismo siendo pionero en Galicia: participó en la fundación del Club Peña Trevinca y siguió practicando naturismo en la montaña y la nieve durante el franquismo. ↩︎
  5. El Pabellón de Ourense fue la primera construcción levantada en Samil para atraer a los visitantes hacia el estuario de la desembocadura de Lagares. En el año 1940, la Compañía de Tranvías Eléctricos de Vigo ordenó construir el balneario, con un espectacular bar con balconada. A principios del siglo XX, la burguesía de Vigo y de otras ciudades del interior, como Ourense, empezó a adoptar la moda de los baños de ola por motivos de salud y estatus social. En este contexto, un grupo de empresarios ourensanos decidió levantar una instalación que sirviera de base para los veraneantes que venían desde Ourense a Vigo, de ahí su nombre. El edificio era una estructura de madera y piedra con un estilo marcadamente balneario de la época. Sus funciones principales eran: Balneario y Vestuarios: Ofrecía casetas para que los bañistas se cambiaran de ropa con privacidad, algo fundamental en la moral de la época.; Centro Social: Funcionaba como restaurante y salón de baile. Se convirtió en el punto de encuentro de la alta sociedad que veraneaba en la zona. y refugio, pues en una época donde el transporte a Samil era complicado (se hacía en carruajes o en los primeros automóviles por pistas de tierra), el pabellón ofrecía todas las comodidades sin tener que regresar a la ciudad. El Pabellón Ourense convivió con otros centros similares, como el famoso Balneario de la Fuente de la Salud. Sin embargo, con el paso de las décadas y el crecimiento urbano de Vigo las estructuras de madera sufrieron por el clima marino, la Guerra Civil y la posterior crisis cambiaron los hábitos de ocio hasta que finalmente, fue demolido para dar paso a las sucesivas reformas de la playa y la construcción del actual paseo marítimo y las dotaciones públicas que vemos hoy. El nombre Pabellón Ourense quedó tan grabado en la memoria local que, durante mucho tiempo, la zona central de la playa de Samil donde se ubicaba se conocía popularmente entre los vigueses simplemente como la zona del Pabellón. ↩︎
  6. Bouzas fue un municipio propio hasta 1904, año en el que se produjo su anexión oficial a Vigo. Por tanto, en 1920 ya llevaba 16 años integrado administrativamente en el término municipal vigués. Antes de la anexión, Bouzas tenía una identidad muy marcada como villa marinera y puerto con actividad pesquera y conservera relevante. Su incorporación a Vigo respondió en gran medida al crecimiento industrial y portuario de la ciudad, que a finales del siglo XIX y comienzos del XX estaba expandiéndose hacia el oeste. A pesar de la integración administrativa, Bouzas ha conservado hasta hoy una fuerte personalidad histórica y cultural dentro de Vigo. ↩︎

Para saber más:

El Español / Treinta y Seis: Así era Samil antiguamente. Un recorrido fotográfico (…)
La Voz de Galicia: El día que Samil pasó a manos de Vigo
La Voz de Galicia: El tranvía llegó a Samil después de 31 años de servicio
La Voz de Galicia: La diputacion incorpora 197 fotografias del viguésNatalio Abad
Faro de Vigo: Fillos do Sol. Los protohippies que conquistaronque conquistaron el Samil de los años 30
Vigo-É: El muro de Samil cumple medio siglo
Atlántico: El recordado hotel Samil y los servicios que prestó a Vigo y la cultura
Atlántico: Una parte del muro de Samil pasa a la historia
Vigopedia: Samil años 70
El Salto Diario: Recuperar Samil no era esto
Diputación de Pontevedra: https://arquivos.depo.gal/-/fondo-grafico-natalio-abad
Atlántico Diario: Gobierno y Concello apuestan por continuar con la ampliación de Samil


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